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Todas las fotos fueron cedidas por © Sol Sports (derechos de reproducción reservados).

Texto autorizado por © Claudia Ribeiro. (Derechos de reproducción reservados).

 

 

 

*Encontrarás más información sobre el proyecto "Nordeste 2003"
y sus vuelos en este website.

 

 


En Patu se puede despegar a extraordinarias horas de la mañana: desde las 8:30 e incluso antes, y con buenas térmicas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


André y Claudia volaron en el tandem proto Kangaroo II, especialmente fabricado por Sol Sports para este record, basado en el diseño de su modelo perfo.

 

Los pasajeros de parapentes biplaza suelen volar totalmente despreocupados y disfrutando del paisaje o sacando fotos. En el caso de la piloto de ala delta Claudia Ribeiro, sin embargo, los vuelos que realizó en octubre de 2003 junto a su amigo André Fleury, desde la localidad de Patu en el nordeste de Brasil, fueron verdaderos desafíos en los que ella cumplía un papel fundamental, tanto en el apoyo al piloto como en la concentración, para conseguir un único y anhelado objetivo: Volar 300 km y batir el récord mundial de distancia en biplaza.

Ambos formaban parte de la expedición organizada por la marca Sol Paragliders, “Nordeste 2003”, para probar la zona y batir algún record en un parapente de la marca. El proto biplaza Kangaroo II, basado en el modelo perfo Eclipse, fue el que consiguió los mejores resultados al apuntarse este nuevo record del mundo, aunque el nuevo Ellus, un parapente de iniciación que la marca está a punto de lanzar, también demostró sus aptitudes para el vuelo de distancia.

Claudia Ribeiro nos cuenta los entresijos de esos emocionantes días de vuelos hasta lograr el ansiado récord compartido.


Por – Claudinha
(Traducción: Claudia Riquelme / Ojovolador.com)

Brasilia, Septiembre 2003

- ¿Alo?

- Hola Claudinha, aquí André. ¿Cómo estás?

- Muy bien, acabo de llegar de Ceará, fue un viaje estupendo y muy divertido. ¿Y tú?

- Nos estamos yendo a Patu para intentar volar algún record. Yo quiero el record de vuelo biplaza otra vez, así que tengo que volar 300 km.

- Qué bueno, André. Estoy segura de que lo vas a conseguir.

- Pero tengo un gran problema de última hora, Maylcar no puede ir porque tiene un nuevo trabajo y no puede estar fuera tanto tiempo. ¿Tú cuántos kilos pesas?

- Muchos, 60 kg.

- Yo he pensado en ti, nosotros ya volamos 40 km juntos para tu cumpleaños. Pero tendrás que pesar 55 kg. ¿Quieres ir?

- Claro que sí. Pero 55 kg es imposible.

- Pues vas a tener que comer sólo lechuga y agua, ja ja ja. Y no va a ser algo tan fácil, es un record mundial para ser reconocido por la FAI con todo lo que ellos exigen. Nosotros tendremos realmente que volar juntos y tú tendrás que ayudarme mucho, bla, bla, bla... bla, bla, bla

Y para cuando me di cuenta, estaba cayendo en paracaídas en la mayor aventura de mi vida, y no me imaginaba lo que me esperaba en el Nordeste...

PROYECTO SOL SPORTS “NORDESTE 2003”

Despegue: Patu / RN
Fecha: del 23/09/03 al 19/10/03

Fernando y el equipo Sol Sports, organizaron este viaje con el objetivo de probar el Ellus, el nuevo parapente que va a ser lanzado por Sol. Ellos querían volar mas de 200 km con un parapente de salida de escuela y demostrar que estos parapentes también pueden volar Cross Country muy bien. André quería el record mundial de biplaza de vuelta. No teníamos alternativa, necesitábamos pasar un tiempo en la zona nordestina de Patu y volar lo máximo posible para intentar alcanzar los records. Ese lugar había sido previamente analizado y escogido porque su geografía presentaba menos obstáculos que la ruta desde Quixada.

Ellos llegaron a Patu el día 23 de septiembre y tuvieron mucho trabajo definiendo las rutas de vuelo y rescate. Cuando yo llegué, 10 días después, las rutas ya estaban definidas y André ya tenía volados 277 km solo, en la Dynamic. Ese día él aprendió el camino para el record.

El lugar es hermoso pero también tiene muchas zonas muy remotas, que si aterrizas ahí te conviertes en historia... El peligro y el riesgo para la vida son reales. Patu también tiene algunas atracciones turísticas como las casas de piedra (dicen que los bandidos se escondían allí), sitios arqueológicos, embalses... Los días que no volábamos teníamos cosas interesantes que hacer para ayudar a aguantar el calor, pues la región es muy calurosa.

Pilotos:
Ademir Fernando Pradi – Jaraguá do Sul – Ellus / Sol
Frank Iha – Florianópolis – Ellus / Sol
Rafael “Preguisa” – Pozos de Caldas – Dynamic / Sol
Cristiano “Vermello” – Pozos de Caldas – Dynamic / Sol
Francisco “Ceará”- Niteroi - Eclipse
André Fleury – Brasilia – Kangaroo II, Tandem - proto / Sol
Claudinha Ribeiro – Brasilia – pasajera

 

04/10 – 15 días han pasado desde que André telefoneó. Yo sólo perdí 2 kg. Tomé el avión a Natal donde Thalis, un piloto local, me estaba esperando. Nos pasamos la tarde en la playa y a las 22:30 h, cogí un autobús a Patu, 350 km. Los otros pilotos, André (mi piloto), Fernando, Frank, Cristiano y Preguisa ya estaban en la ciudad hacía 10 días entrenando, y cuando llamé a André para decirle que estaba llegando me contó que él (solo), Vermello y Preguisa habían volado 270 km el día anterior y que Fernando ya había logrado volar 180 km con la Ellus. Con esas estupendas noticias yo pensé: lo vamos a conseguir, él ya conoce el camino.

05/10 – Fernando me despertó a las 7:00 h, tomamos café y después fuimos los dos a regular las sillas y el resto del equipo que necesitaríamos. Como sería nuestro primer vuelo juntos, necesitábamos chequear y re-chequear todo, así que nos atrasamos un poco en el despegue. Todos los demás pilotos ya estaban aterrizados antes de 20 km, entonces decidimos tratar de regresar volando, pero el viento de cara estaba muy fuerte, dificultando bastante el vuelo. Aterrizamos tras haber volado 55 km. Fue un óptimo vuelo de prueba.

06/10 – Por la mañana, el viento estaba muy fuerte imposibilitando los despegues. Por la tarde despegamos para probar el nuevo trimer que nos podría ayudar a aumentar nuestra velocidad. Quedó perfecto, ganamos 12 k/h.


La vista desde la base de la nube es impresionante


Hay areas tan remotas e inaccesibles que si llegas a aterrizar por ahí ¡te conviertes en historia!

07/10 – Aterrizamos después de 42 km porque despegamos tarde, estábamos muy lentos.

08/10 – Despegamos (André y Claudinha) a las 9:30 h para nuestro vuelo a gol declarado a Santa Cruz do Banabuiú, 275 km. Los primeros 90 km fueron muy difíciles con térmicas débiles y muchos agujeros azules, estuvimos muy bajos, tiré mi lastre de 6 kg, listos para aterrizar sobre la cima de la Sierra de Aimoré, en mitad de la nada. Yo ni miraba el suelo. Ahí nos salvó el primer cañonazo del día, hasta la base de la nube. A partir de ese momento el vuelo comenzó de verdad, junto con la desesperación de André que quería orinar y no podía, pues para esos vuelos de muchas horas estaba usando un condón con una sonda, pero la falta de costumbre con lo incómodo de la sonda, la turbulencia de las térmicas y la compañía de la pasajera inhibió, por más que él se esforzaba, a su órgano con voluntad propia y le impidió orinar durante todo el vuelo. Eso afectó bastante su concentración pues sentía que su vejiga iba a explotar. A partir de los 100 km comenzó el llano y el vuelo empeoró, más encima sobre una zona de difícil acceso de unos 70 km, sin casas ni carreteras, en la región de Ceará donde estábamos obligados a ir a unos 30 km paralelos a la carretera, a nuestra izquierda, porque la condición estaba allí. Nos íbamos hacia el suelo de nuevo en mitad de la nada, salvo por una presa. En el km 170, terminó la zona “perdida” surgiendo una linda carretera por debajo de nuestra ruta pero otra vez estábamos cerca del suelo. André tiró su lastre de 6 kg, pero nos salvó otra laguna y dos lindos gavilanes, que en una gran térmica nos llevaron a la nube. A partir de ese momento todas las térmicas eran como salones. En Milha, km 180, estuvimos bajos otra vez encima de la ciudad, listos para aterrizar y otro bombazo en el que parecíamos unos locos para los dos urubúes curiosos que se vinieron volando bien cerquita y mirándonos, fue la salvación: Base de nube, 2400 m sobre el despegue. Habían muchos quemados en la zona, eso formó un colchón de aire caliente que nos sustentó hasta Pedra Blanca donde, en la Sierra de las Pipocas, el suelo ya subió 400 m.


El día del record fue el más fácil de todos. Despegaron cerca de las 9 am, con térmicas de +5m/s y media hora más tarde ya estaban a 20 km de Patu...

Llegamos muy bajos hasta una hoguera que nos salvó y fue la última del día, 2200 m y ya eran aproximadamente las 4:30 h. Pasamos bajos sobre la ciudad de Santa Cruz do Banabuiú para que unas personas pudieran vernos. Fuimos al límite del planeo, giro final y aterrizamos sobre unos arbustos pero sin problemas. ¡¡Superamos nuestro objetivo, conseguimos los records del mundo!!: Record Mundial a gol declarado en biplaza, 275 km, y Record Mundial de Distancia Libre en biplaza, 283,374 km. ¡¡Gracias, Señor!!

Tengo que destacar que ese vuelo lo tenía todo para no hacerse realidad. André decidió mover la regulación de mi silla, lo cual empeoró mucho mi posición y también la suya. ¡Él pasó todo el vuelo empujándome! Tenía también la incomodidad de no poder orinar, lo cual afectaba su concentración en todo momento. Él pensó en aterrizar varias veces, pero siempre nos salvábamos y seguíamos yendo un poco más y otro poco más, hasta que sin darnos cuenta habíamos llegado a nuestro gol declarado. Como él siempre me decía: "En el parapente el vuelo se acaba cuando se ponen los pies en el suelo". Él consiguió aguantar valerosamente hasta el final... ¡Grande André! Ese día Frank voló 110 km con la Ellus y Vermello, 85 km con la Dynamic.

09/10 – Descanso para nosotros, pero Fernando voló 70 y Frank,170 km con el Ellus.

10/10 – 27 km

11/10 – 08 km

12/10 – Vuelo local para hacer fotos y grabaciones de vídeo, fue un final de tarde muy divertido y a la ciudad le encantó el show aéreo.

13/10 – Despegamos a las 8:30h y 15 minutos después ya estábamos en la base de la nube. Pensé, hoy es el día del record, seguro que vamos a volar más de 300 km. En los primeros 10 km liberamos los lastres porque estuvimos muy bajos... Llegamos a Iracema a las 10:45 h, pero nos tardamos 2 horas en atravesar la Sierra de Aimoré, lo que nos atrasó mucho. Este día casi nos convertimos en historia, al estar a punto de aterrizar en mitad de la sierra, quizás arriba, quizás abajo... Y después que conseguimos salvarnos del lugar más remoto del mundo decidimos abandonar el vuelo con 105 km porque ya era tarde para lograr el record, y también para facilitar el rescate. Aterrizamos al lado de la carretera BR 116. Fernando voló 60 km con la Ellus y Vermello, 65 km con la Dynamic.

14/10 – Viento fuerte, descanso forzado.

15/10 – Condiciones malas, vuelo local.

16/10 – Cielo azul, 42 Km.

17/10Despegamos a las 9:10h con el objetivo de volar 300 km. A las 9:30 ya estábamos a casi 20 km de la rampa y en la base de la nube. Vi que era el día... El vuelo en sí fue el más fácil de todos hasta hoy, no estuvimos bajos ninguna vez.

Las térmicas estaban débiles y el techo era bajo los primeros 100 km, pero después de atravesar la Sierra de Aimoré, las térmicas se hicieron más fuertes, aunque el techo continuó bajo, y el vuelo siguió sin viento para ayudar en la deriva. En el km 180, llegamos fuera del ciclo y nos tomó casi 1 hora conseguir salir de allí. Eso atrasó bastante nuestro vuelo y fuimos obligados a volar por la “zona perdida”, esta vez a la derecha de la carretera. En ese momento Vermello, que había venido volando con nosotros hasta aquí, se quedó atrás.

Sentí mucho frío cada vez que subíamos a la base de la nube pero para no romper la concentración de André no decía nada, sólo temblaba y tiritaba. A las 4:30 todavía faltaban 40 km y la condición ya no era la misma, pero yo siempre le decía a André que lo íbamos a lograr, era nuestra última oportunidad. Como siempre al final del vuelo, él se dirigió hacia la remota "tierra de Marlboro” que era la única manera de llegar a los 300 km. Para nuestra suerte, apareció un caserío exactamente al final de nuestra ruta. Pasamos muy bajos, gritando para que las personas nos vieran pasar volando y fuimos viento en cola hasta donde sólo dios puede ir. Aterrizamos bien y un rato después las personas que nos habían visto llegaron para ayudarnos y ver con curiosidad lo que era esa cosa que había pasado por encima de sus cabezas. Perdimos el contacto con nuestra recogida y ellos no pudieron encontrarnos. Resultado, André consiguió que una moto lo llevara hasta la ciudad, para llamar a los compañeros y avisar que estábamos bien. Yo me quedé allá con los equipos y a las 2 de la mañana pasó a recogerme un coche para llevarme a donde estaba André, en casa del concejal de la ciudad. Dormimos allí y a la mañana siguiente fuimos a resolver los papeleos para registrar nuestro nuevo record, que a pesar de habernos faltado 500 metros para alcanzar los 300 km, es NUESTRO RECORD MUNDIAL DE DISTANCIA LIBRE EN VUELO DE PARAPENTE BIPLAZA: 299,471 KM. Gracias señor por habernos ayudado a lograrlo...

Ese día, Vermello voló 193 km con la Dynamic y Fernando voló 112 km con la Ellus.

18/10 – Regreso a Patu, llegamos a casa a las 22:00 h, muy cansados, pero muy felices... Frank y Vermello hicieron vuelos locales.

19/10Último día de vuelo de nuestro viaje. Frank voló 50 km y Fernando voló 193 km con la Ellus, yendo a aterrizar a Quixadá. Yo fui en esa recogida y puedo decir que sin GPS no habría sido nada fácil encontrar los caminos, muchos de ellos ni siquiera aparecen en ningún mapa. Pero no podría haber sido mejor, un cierre con broche de oro. André se quedó en Patu e hizo vuelos biplaza con la gente de la ciudad.



El inmenso y hermoso paisaje del Nordeste brasileño

Todos los pilotos que participaron de este proyecto batieron sus records personales y fueron unánimes en una opinión: Nunca, en ningún otro lugar, habían tenido la oportunidad de despegar tan temprano (entre las 8:30 y las 9 am, con posibilidad de despegar incluso más temprano) y 15 minutos después, estar ya en la base de la primera nube... ¡¡¡Eso fue inédito!!! Sin embargo, a pesar del éxito del proyecto, no encontramos ningún día clásico. La condición no ayudó: Muchos cirros, el ciclo estaba muy largo e irregular y los buenos vuelos, sólo cada 8 días. Nosotros tuvimos la suerte de haber aprovechado todos los días posibles.

Infelizmente, llegó el día de irnos a casa. No tengo palabras para agradecer la hospitalidad y el cariño del pueblo de Patu y del personal de la Prefectura, que nos acogió como hijos de la ciudad ayudándonos en todo lo que fuera posible. Agradecer a Fernando, Frank, Vermello y Preguisa por estar siempre a nuestro lado, por la unión y determinación en la búsqueda de las mejores marcas, volando juntos y ayudando en todo lo que fuera necesario, a la academia Almyr Fitness Club y a Radio Transamérica por el apoyo de siempre, a Sol Sports por esta idea maravillosa y por un Parapente seguro pero que vuela mucho!!!!! Y agradecer a Dios por haber estado todo el tiempo a nuestro lado.

Finalmente, un agradecimiento muy especial a André, por haberse acordado de mí para esta aventura, y haber hecho posible la mejor experiencia que he tenido en mi vida. Fueron 860 km volados y en ningún momento me sentí amenazada o con miedo por algo. El chico es increíble, realmente un pájaro, que vuela sabiendo lo que hace. Muchas gracias André, aprendí mucho...

FANTÁSTICO!!!!!!!!!!!!


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