Un
Alpinista y Piloto, es quien conduce su cuerpo, allá donde
un día lo soñaron sus ojos.... (Gastón
Rébuffat, Francia)
Esta frase adaptada de uno de los mejores
alpinistas y aventureros de todos los tiempos, es la que define
las miradas que alguna vez hemos puesto todos en las nubes, en
un despegue “imposible” en el filo de una motaña,
o en la simple fotografía de un paisaje lejano.
Ewa Wisnierska (piloto alemana de alto nivel) tuvo el
año 2007 un “incidente” que la puso a más
de 9.000m en una situación crítica. Son cosas que
pasan a veces, pero también se puede estar en altitud,
con buenas condiciones meteo... Desmitifiquémosla un poco,
teniéndole un lógico respeto.
Este
artículo, no es el relato de una “proeza” ni
mucho menos: está al alcance económico, anímico
y físico de aquel que se lo proponga; tan sólo es
una reseña y guía, indicando entre otras cosas que
este viaje cuesta lo mismo que ir 8 días de circuito por
Europa en muchas agencias...
Esta inversión en un viaje “diferente”, que
comienza en un vuelo transoceánico de 12 horas, cruzando
un maravilloso país por carretera, barco en el Lago Titicaca,
porteando con mulos, burros y camélidos (llamas, alpacas),
nos llevará durante 16 días por la cordillera más
grande del mundo, los Andes, volando por encima de 5.000m en parajes
descomunales por su belleza y dimensiones, desde la Cordillera
Real de Los Andes, hasta el Parque Nacional de Sajama, con sus
volcanes de más de 6.000 metros. Estos lugares son Reserva
Mundial de la Biosfera, y no hay restricciones respecto al vuelo
libre, por que sencillamente... ¡No existen...!
En nuestro respeto por no alterar el medio natural mientras volamos
está la clave de que no nos prohiban esta actividad en
este tipo de sitios.
EL
VIAJE
Somos 12, contando con uno de nosotros que es DUE, y el Psicólogo
de la Universidad de Zaragoza, Don Pedro Allueva, que está
desarrollando un estudio desde hace años sobre la influencia
de la altitud en montañeros y atletas.
DIA 1
Vuelo a la Paz, recordamos que lo mejor es comprar el paquete
completo ya que sale más barato (al final del artículo
ponemos los contactos y precios aproximados 2008).
Llegamos a La Paz por la noche, y pasamos de los 39ºC de
Madrid, a los –4ºC del aeropuerto más alto del
mundo. El que no se llevó ropa a mano por falta de experiencia,
se bajaba con pantalón surfero de flores, mientras los
lugareños se partían de la risa... Uno
de los nuestros comenta al salir del avión, "joder
como tiembla este puente" (finger del aeropuerto) pero
no, el suelo es de cemento y lo que tiembla es él con la
pérdida leve de equilibrio al pasar de repente a 4.100m.
Nos sonreímos y nos vamos al hotel, en la zona antigua
de la ciudad, al lado de locales dudosos con nombres como “El
Dragón Rojo”.
DÍA
2
Traslado en autobús al lago Titicaca (3800m), 3 horas,
y a comer al pueblo de Copacabana que esta en la orilla, subida
suave al cerro mirador que está a algo mas de 4.000m, y
traslado en barca a la Isla del Sol. Allí,
otra ascension suave de una hora hasta las cabañas y a
descansar.
DÍA
3 Marcha por la isla del Sol, rodeándola por una
senda ancha que sube hasta los 4100m, vemos antiguas ruinas de
la cultura Tiwanakota, incluso un altar milenario. Terminamos
en el puerto y de allí en barca de nuevo a la Isla de la
Luna que está enfrente a poco menos de una hora.
Después del paseo de aclimatación nos vamos en barca
hasta el puerto principal y a un modesto hotel en Huatajata, a
orillas del lago, donde en unos columpios colgamos la silla, comprobamos
todo y la ajustamos para no quedarnos colgados de las ingles en
vuelo, y guardamos el parapente en una bolsa de basura industrial
casi al vacío, para que quepa en la mochila alpina de 100
lt.
DÍA
4 Salimos
con los 4x4 hacia el campo base del Condoriri (5.600m), cuyo nombre
procede de su forma: “Cabeza de Cóndor”.
Aunque se puede llegar muy alto en coche, sería un error
continuar en coche si queremos aclimatar, bajamos 3 horas antes
de llegar y continuamos por una senda. La comida de esos días,
garrafas de combustible, cuerdas, estacas, tornillos, etc., va
porteado por las esquivas llamas, con un límite de 20kg
cada una para no sobrecargarlas.
Aquí a 4.800m en 4 días, ya se empieza a ver quién
va más o menos sobrado y se escucha algún jadeillo
que otro mientras montamos las tiendas y desembalamos comida y
material.
DIA
5:Cerro Mirador
(5.300m), vuelo de tarde...
Nos
despertamos con –12Cº, desayunamos a las 8 am, y sin
prisas nos subimos al Cerro Mirador de 5300m, el mas cercano y
accesible. Hace un par de días nevó lo justo para
que no hubiera hielo vivo, se sube muy bien con bota blanda y
sin crampones. Permanecemos
en la cima un par de horas tras llegar para aprovechar la estancia
en altitud y aclimatar un poco. Sería imposible volar,
viento Norte fuerte que ni siquiera hubiera dado opción
a despegar y aterrizar en otro valle. Tras comer un poco, iniciamos
el descenso.
Tras llegar a un primer escalón antes del pico, el viento
sopla a unos 25 k/h, pero casi paralelo a la ladera. Cambio a
un espolón para no estar rotorizado por un saliente y al
levantar la vela, ésta se gira mucho con respecto a la
dirección de despegue, “vaya despropósito”.
Intento hacer como los pilotos Canarios en estos casos, dando
al freno poco poco como en alguno de los despegues “ratoneros”
que hay allí, y una vez con la vela sobre la cabeza, voy
girándola poco a poco y andando hacia el borde, hasta que
la prudencia da permiso al despegue, y sin dar un paso, la brisa
nos sustenta y salimos a volar.
Lástima de viento cruzado, se hubiera podido remontar hasta
bastante arriba... En fin, todo se queda en un vuelo local, el
parapente va a toda pastilla debido a la altitud y los
10kg por encima del peso que llevo, pero viene bien para dar presión
a la vela en los aterrizajes aquí a medio día. Al
final del vuelo, un filmado y suave aterrizaje gracias a la brisa
en el campo base, una sonrisa todos en el rostro, y ya ha desaparecido
el hormigueo de los pies: ¡Hemos volado un rato!
DÍA
6: Cerro Ilusión (5.500 m), “Despegues Vírgenes”
Hoy
sí madrugamos más y a las 5 am estamos ya saliendo
con las linternas frontales encendidas (por supuesto se recomienda
de “leds”, por peso y autonomía de las baterías:
unas +/-250 horas por dar una referencia).
Tenemos
una hora hasta el glaciar principal por morrena y tras encordarnos
empezamos la ascensión, nada técnica, los crampones
entran perfectamente y la nieve esta en su punto, pendiente máxima
de 35º, pero ya en algo de altitud. Sumamos al material-equipo-comida-agua,
el peso de la mochila grande de 100 litros y los 6 del parapente
y silla; las pulsaciones nos recuerdan que llevamos más
peso y volumen que el resto de compañeros, y los envidio.
A
las dos horas de glaciar amanece. Llegamos al collado antes de
que el sol caliente los puentes de nieve sobre las grietas del
glaciar. Hay que poner un par de cuerdas para acceder a la cima
por una pared de roca mixta pero muy fácil. Tras hacernos
las fotos y bajar estos 25 metros de roca, hay un despegue
justo en el collado sobre el glaciar.
La
pega es que está en la cara no soleada y es todo hielo.
La brisa viene justo de atrás, donde hay una pared y un
valle de más de 1500 metros de desnivel, y además
está soleada. Se
podría volar hacia allí, pero tardaríamos
días en regresar andando al C. Base. Es un desierto de
roca volcánica que llega hasta la zona subtropical de Bolivia,
sencillamente no hay nada allí abajo.
Es muy temprano para ascendencias, pero al llegar a la vertical
del C.Base, veo las tiendas flamear y pequeños diablillos
dibujados por el polvo, y la atmósfera local no está
nada clara.
No se aprecia deriva alguna y sí algo de turbulencia, pero
nada fuera de lo calculado, la vela va a toda pastilla y tras
cambiar un par de veces la dirección de entrada nos vamos
directos a un montón de “guano de llama”, sí,
porque siempre utilizan el mismo sitio para hacer sus “cosas”
y estén secas o no, es un buen colchón seguro si
hacemos diana ya que todo lo demás es roca volcánica
viva.
Día 7: Ascension al Pico Tarija y al Alpamayo.
Térmica Azul y “el techo a 7.000m” Otro
día a madrugar como siempre cuando se debe “trabajar”
sobre un glaciar con grietas ocultas, donde en la primera parte
de la ascensión aprovechamos nuestras huellas del día
anterior, por eso ganamos altura más rápido pero
el parapente pesa igual que ayer...
A las dos horas, seguimos diferente ruta hacia el gran collado
que separa el Condoriri del Pico Tarija, coronamos el Tarija que
tiene el despegue más bonito de todo el glaciar y después
bajamos por una arista ancha a la otra vertiente para acercarnos
al Alpamayo e iniciar la ascensión, que sería la
más bonita de todas, por una arista un poco “aérea”
en un tramo y con “ambiente”.
Es una bajada por roca de unos 100 metros, donde se agradecen
los crampones y conviene no despistarse pues hay varios caminos
marcados por las huellas de gente que despista y se “enrisca”
un poco.
Para
la subida se pone cuerda fija, pero técnicamente no tiene
problema.
La precaución principal es la de siempre, ojo al bajar
debido a la pendiente, pues la posibilidad de un tropezón
con crampones o sin ellos siempre está presente. Los bastones
son de mucha utilidad. La nieve está en su punto y se clavan
bien las herramientas. No es necesario clavar piolet más
que para apoyarse, bajada fácil, pero no puedes cometer
errores por que hay mucho “patio” si te caes.
Hay posibilidad de despegar justo desde la cima pero no hay brisa,
y lo prudente es bajar al collado del Cerro Tarija. Es enorme
y, como todos los glaciares, cuando hay pendiente el hielo se
rompe abriendo grietas.
Costará llegar 1'5 horas. Metemos todo el material en la
silla gracias a la enorme bolsa de la espalda, notando en el rostro
una brisa constante con muy buena pinta. Ya todo preparado, comenzamos el despegue (al
menos yo, siempre de espaldas), la carrera no termina nunca...
Corremos a toda velocidad y la vela no carga ni vuela,
nos acercamos ya a la zona de grietas y si sigue sin sustentar
nos pasará como en nuestra expedicion al Cho-Oyu (8.201m)
de hace 6 años, cuando un piloto de la expedición
Germana se cayó por el mismo motivo a una grieta en mitad
del Himalaya. Desviamos
la carrera para no llegar a ese extremo y finalmente un golpe
de brisa nos pone en vuelo. Por este motivo es bueno no despegar
de forma extrema nunca y sin posibilidad de retorno: cuando parece
que todo está bien, llega “Murphy” y lo jod....,
o estropea.
Ya en vuelo el vario pita por fin, son las 12:30
solares y podemos sobrevolar el Glaciar con algo de dinámica
y alguna termiquilla que viene desde muy abajo. Los compañeros
del GMAM pegan voces de ánimo que se escuchan por todo
el glaciar. Voy girando ceros y derivando hacia el Pico Cabeza
del Inca, pero sobre el hielo no hay nada que suba consistente
y ya perdiendo altura voy a la masa rocosa mas grande que hay,
el Condoriri, y sigo en descenso lento. Al llegar al final del
glaciar hay un termicón enorme y roto, la vela es un juguete
y gira muy bien, a 5.100 metros se hace consistente y no pasa
de +2,5m/s, y por fin giro algo decente, muy derivado que me pone
sobre el valle ya a una altura en la que veo a mis compañeros
bajando de cima.
Sigo girando con la sonrisa de oreja a oreja y voy derivando ya
fuera del valle, y llega un momento en que ya no veo las tiendas
del campo base de la altura que llevo, y tampoco al grupo. Ese
día el techo estaba a 7.100 en térmica azul
y más bien sin turbulencia derivando a solo 6km/h.
Me preocupa el aterrizaje, y después de volar por todo
el valle y fotografiarlo, queda bajar. Hubiera sido de mucha ayuda
alguien abajo que supiera de vuelo para consultar por radio, pues
desde arriba no se apreciaban los diablos. Como eran
las 13:30 aprox, todo se movía ya llegando abajo:
las tiendas, los plásticos, el polvo se levantaba por rachas
de viento y el guano seco de llama dibujaba los remolinos. Un
sube-baja los últimos 300 metros, pero con un poco de paciencia
finalmente aterrizo sin muchos problemas, parecía peor
desde arriba. La vela homologada 1-2 se portó de
maravilla y me alegré de llevarla cargada. Para
los amantes de las orejas cerca del suelo, decir que aquí
yo no lo haría.... Llevar bien cargado el vario, que las
pilas duran poco con el frio.
DIA
8 Regreso
a la La Paz. Compra y carga de suministros.
DIA
9 Salida
en autobús al Sajama (6 horas), tardamos mas de lo previsto
por imprevistos en al salida. Montamos tiendas en el altiplano
junto a una aldea de tres casas entre los volcanes, junto a la
ermita del “Fin del Mundo” ya en la Reserva Mundial
del Sajama, inversión térmica y casi –20º
C, por la noche en la base del Volcán.
DIA
10: Subida
al campo base (4.200m)
Porteando material ayudados por llamas y burros (4.200m). Montaje
y preparación del mismo, y reparto de material colectivo
de alta montaña, comida, gas, cuerdas, tornillos, etc...
DIA
11: Subida
al Campo Alto (5.860 m) Todo sin nieve, terreno descarnado y piedra suelta, se
tarda de 3 a 5 horas según peso a transportar. Vistas maravillosas
que llegan por el Oeste hasta Chile y el lago mas alto del mundo,
el Chungará (4.700 m), y por el Este se ve a 15 horas de
coche, la Cordillera Real y los Condoriris donde estábamos
aclimatando hace unos días, recién nevados al igual
que La Paz. Al norte Perú y al sur más y más
volcanes, algunos en actividad con sus columnas de humo tumbadas
por el viento. Nos acostamos con el sol a las 5 pm y aseguramos
bien las tiendas a rocas bien gordas. Hay poco sitio para montarlas,
y el viento empieza a soplar.
DIA
12
Nos
ponemos los relojes a la 1 am, para desayunar y fundir hielo para
beber. La noche ha sido devorada por el tremendo viento, la tienda
se ha desplazado un poco incluso con nocotros dentro hacia la
pendiente, hay un par de cremalleras rotas, estamos llenos de
arena y nos preparamos para la cima. Saldremos una hora más
tarde, encordados pues por la arista hace mucho viento. No querría
adivinar la velocidad para no pasarme, pero en algunos tramos
expuestos las rachas pasaban de 80km/h sin problemas, la temperatura
era de –20º con ese viento.
El parapente se quedaría abajo lógicamente,
era la predicción de Iñigo Arizaga y Guillermo de
Armas... y se cumplió.
Hay
que poner algunas cuerdas fijas con estacas de nieve por el recorrido
de arista (cómodo) y algún tornillo de hielo, más
por la precaución que por la dificultad, aunque a ratos
la inclinación se pone dura y hay que golpear fuerte para
que entre el piolet en el hielo
(sólo un piolet cortito, no es necesario que sea “técnico”).
A la salida de la arista, nos encontramos una interminable
pendiente de penitentes, son como cucuruchos
gigantes de hielo creados por meses de viento y falta de nieve,
que aumentan el esfuerzo para conseguir cima... muchísimo,
pues son obstáculos uno tras otro sin descanso alguno.
Los primeros hacen cima entorno a las 11 am. Fotos de rigor y
para abajo
corriendo pues el viento te enfría y debilita rápidamente.
Uno de nosotros (Borga), recordando el pico de 8.000 metros del
año pasado (G-II en Pakistán), confesaría
que pasó más frío aquí el día
de cima debido al viento.
DIA 13
Desmontamos
el campo base, y nos vamos a un surgiente de agua caliente, que
fluye desde las entrañas de los volcanes, a unos 40 grados,
daba pereza ir al prinicipio, y una vez allí, nos quedamos
en el agua mas de dos horas a remojo, haciendo el capullo como
unos críos...
DIA
14 y 15 Regresamos
a La Paz, hacemos compras, y aunque no era nuestro hotel, nos
vamos a cenar como reyes al Hotel “Camino Real” (merece
la pena...), y recuperar los kilos perdidos. Por 12 euros cenas
como en Madrid por 120, por el trato exquisito y la buena cocina.
Decir también que en el altiplano, por 3 euros tenéis
cama, y por otros 3 pensión completa, así están
las cosas... En lugar de alquilar coche, que es caro, es mejor
una furgoneta con conductor, que es muy muy barato.
DIA
16 Vuelo
de regreso a España. Cambiamos la ropa de expedición
por camisas de flores y las vaqueros por las rodillas, sandalias.....,
y de nuevo a los 40ºC del mes de agosto peninsular.
ANDES
BOLIVIANOS,
¡EL HIMALAYA DE AMÉRICA!
Este viaje comenzará en La Paz, capital
administrativa de Bolivia y la más alta del mundo,
cuya altura oscila entre los 3.640m de la gran urbe, y los
4100m de “El Alto”.
Desde La Paz nos iremos a aclimatar al Lago Titicaca (3.800m)
y a la Islas de Totora, el “Sol”, y la "Luna".
Unos días mas tarde, con nuestro hematocrito en alza,
pasaremos al campo Base de los “Condoriris”
a 4.800m., para ascender a varios picos cada vez de más
entidad y altura.
Tras
una semana allí, y mas glóbulos rojos aún,
iremos definitivamente al SAJAMA de 6.542 metros, el despegue
más alto desde el techo de toda Bolivia. Es la cuarta
vez que voy allí y me sigue impresionando las distancias
y dimensiones de todo, donde lo que parecen 5 km de distancia
en realidad son 35.
CLIMA Y METEO
No se rige exactamente por estar en hemisferio
sur, pues el “invierno Boliviano” es diferente.
El mes idóneo principalmente es julio, con mucha
estabilidad y ausencia de precipitaciones, aunque este año
nevó en la Paz tres veces mientras estabamos allí,
algo poco frecuente.
En cualquiera de los dos campos base (4.200 o 4.800m) tendréis
una temperatura de 10 a +15ºC de día, con el
sol apretando de lo lindo, y por la noche entre –5º
y -12ºC.
Por debajo de 5.500m suele haber estabilidad total al amanecer,
que facilita los descensos volando, pero a partir de las
11 am, sopla un sinfín de brisas sin orden ni concierto,
y aunque se vuela bien allí arriba, lo peor está
en el suelo con remolinos que elevan a varios cientos de
metros todo aquello que no esté sujeto al suelo.
A última hora de la tarde, se establece una brisa
constante fuerte pero volable, para luego dejar paso a la
calma, si no hay viento meteo claro.
En la zona del Sajama, a 6 horas de autobús de la
Paz, todo esto se magnifica por lo que hay que volar muy
temprano. Como suele pasar, el día siguiente al de
cima, ya abajo, a las 13 pm, el viento era cero y las condiciones
magníficas.
Muchos ya lo sabéis, pero hay que indicar que este
viaje está enmarcado dentro de los 23 años
de expediciones del Grupo Militar de Alta Montaña,
como preparación en este caso para el Lhotse
(8.500m, Tíbet-Himalaya), y en estos años
se han pisado las 7 cimas más altas del mundo por
continentes, reseñando el Everest
(8.848m) en dos ocasiones, los Polos Norte y Sur,
varias travesías polares, Big walls, y 6
ochomiles en la búsqueda de los 14, además
de un sinfín de actividades alpinas y rodajes con
el programa de TVE “Al Filo de lo Imposible”,
así como las colaboraciones con los Alpinistas
invidentes de la ONCE.
Agradecer el material que nos proporciona siempre Gradient
(Golden Delite 26), y PXP con su nuevo arnés de montaña,
ligero, que no se clava en los muslos, y cabe todo en la
bolsa de la silla: Polainas, crampones, piotet, bastones,
comida, “plumas”, guantes de repuesto, tornillos,
estacas, etc... No estamos en Chamonix, aquí no hay
helicóptero de rescate ni teleférico, ni hospitales,
y hay que llevar demasiadas cosas.
Por descontado el agradecimiento a Iñigo Arizaga,
y Guillermo de Armas, nuestros Gurús a distancia
de la Meteo.
Ya
anocheciendo, el viento baja de intensidad, me pica el cu....erpo
y las plantas de los pies por estar en contacto con el suelo y
sin poder volar. Finalmente decidimos probar el material antes
de meternos al día siguiente en el Glaciar, con lo que
a última hora de la tarde, me subo a la base del pico “Cabeza
del Inca” que por su orientación al viento no tiene
nieve, para intentar despegar.
Apartando a las llamas durante la subida, se ve de lejos que está
el viento muy cruzado, y hay 50% de posibilidades de despegar...
Tras
comprobar si hay grietas ocultas sobre la zona de despegue, sacamos
el material comprimido de la bolsa plástica. No hay mucha
pendiente en la línea de carrera, pero luego la pendiente
cae bruscamente atravesando las grandes grietas que caen hacia
el Norte, que suplirán la falta de brisa, y la velocidad
de despegue que se necesita por la carga del parapente y la altura.
Siempre
de espaldas para levantar la vela aún con viento cero,
pues no te la puedes “jugar” a una carta y tras la carrera no
muy larga aquello empieza a volar, el que parecía
en peores condiciones fue el mejor y más sencillo despegue.
Todos damos un par de gritos de satisfacción, que resuenan
por todo el circo glaciar. La vista es magnifica, con el la cima
del Condoriri enfrente mientras el aire está totalmente
calmado, y disfruto de un planeo sin remisión, pues el
vario no pita lo mas mínimo.
Aterrizaje sin viento definido a 4.800m y algo duro por la altitud,
pero al final con una carrera bastante larga nos detenemos, las
botas de plástico son muy flexibles y funcionan bien...
Pero nada aconsejado aterrizar con crampones,
si alguna vez os lo habéis planteado.
Mas
tarde, los guías ya entrados en años y los pastores
de llamas nos indican que del cerro Mirador sí vieron dos
parapentes despegar hace años, pero que del Cerro del Ilusión
y desde el glaciar principal del Condoriri nunca nadie había
volado, o al menos no tenían constancia.
Una
vez en tierra, compruebo que el vario tiene 200 metros de mas,
en fin, me fastidia decirlo, pero los 7.100m del techo se quedaron
en 6.900m, se hizo alguna nube esporádica a las 15:00h
por encima de 7.000, pero ya estabamos aterrizados, y a esa hora
las cajas de cartón volaban por el C.Base y las tiendas
se sacudían violentamente... Es recomendable estar aterrizado
antes de las 11:30h.
Datos
de interés
Mirar
lo que cuesta un viaje por un simple circuito de centro
Europa y pensar que por unos 1800 euros
os vais más de medio mes de pequeña aventura
con todos los billetes de avión, traslados,
los hoteles y campos en la montaña, y con pensión
completa, donde el vuelo es solo una excusa para
ver parajes limitados a unas pocas personas que han puesto
la mirada en un lugar lejano, para convertir esa imagen
en una realidad… Si se vuela o no, no es lo importante quizás,
pero sí lo es llevarse para uno mismo en las retinas
esta realidad en vivo y en directo, bañarse en las
aguas del volcán y sentir el viento del Sajama soplar
en tu rostro. Es bueno al menos una vez en la vida tener
la experiencia de ver como se alza este volcán gigante
por encima de todo y de todos, en el altiplano Boliviano...
el TÍBET de América.
*Los
tour operadores en este caso hacen de solo intermediarios,
es más barato tratar con la persona y agencia de
allí directamente, en este caso www.condoriribolivia.com,
veteranos profesionales, buena comida, y ya se conocen los
despegues tras nuestro grupo y vuelos principales. La mejor
agencia de logística que he tratado en Sudamérica.
Gracias a D. José Manuel Miranada Jurado, su director
y guía principal.
Material:
Parapente Gradient Deligth (de montaña), 4.2 kg en
talla M.
Silla PXP Expedición (700 gr)
GPS-vario:
COMPEO
Piolet
(Grivel 60 cm.)
Crampones
(Automáticos Grivel F-II por su puntera de composite,
apta para todas las botas)
Tres
capas de ropa (térmica ligth, Forro Polar 300 para
todo el cuerpo, y Gore-Tex)
Guante
fino tipo ciclista Gore tipo Esquí + Manoplas de
altura.
Sandalias-Zapatilla
deporte tipo Salomon (no bota) y Bota de plástico
muy flexible para aterrizajes, tipo Koflaj-Expedition.
Un
par de bastones telescópicos.
Un
par de tornillos de hielo por persona y material de glaciar;
las cuerdas se contratan, igual que las tiendas, gas para
los campos de altura, incluso los sacos de plumas. Merece
la pena y así no tenéis que llevar exceso
de equipaje.
El
resto –hay mil cosas- según vuestro criterio. Esto
es lo esencial.
Bajamos
hasta el campo Alto (5.860m) quitándonos capas de ropa
como las cebollas mientras perdemos altura y exposicion al viento,
recogemos las tiendas, y nos vamos al Campo Base a celebrarlo,
con los remolinos de arena.