Los Realejos apuesta
por el Parapente

[publicado: 20 mayo, 2005]

Es primavera en España pero igual nos sorprende el paisaje de Tenerife invadido por flores de todos tipos y llamativos colores, aunque en las islas es así casi todo el año y de ahí su atractivo para el vuelo –que es justamente lo que nos trae a Canarias. La temperatura es agradable pero el cielo luce gris y el tiempo no estará totalmente de nuestra parte durante los días de Festival. Aún así, el Ayuntamiento de Los Realejos –anfitrión del evento- está volcado con nosotros, los casi 150 pilotos venidos de toda España y del extranjero, para que disfrutemos al máximo del fin de semana y ese será un ingrediente fundamental para el éxito de este primer Festival en la zona, que esperamos se repita cada año tal como lo anunció el alcalde en su discurso durante la cena de bienvenida en un hermoso restaurante de Los Realejos.

El I Festival Internacional Valle de La Orotava (29 abril-3 mayo) ha sido organizado por la Comisión de Promoción Puerto de la Cruz-Valle de La Orotava integrada por los tres ayuntamientos de esta comarca, la Sociedad de Promoción Exterior de Tenerife y Ashotel, dentro de una ingeniosa campaña turística que pretende insertar esta zona en el mercado de destinos deportivos.

El municipio de Los Realejos, ubicado en la costa nor-noreste de Tenerife y al este del Valle de la Orotava, tiene una superficie de 57,5 Kilómetros cuadrados delimitada por una elevada pendiente en sentido norte sur, y casi el 50% de su suelo está protegido debido a su gran riqueza natural.

La zona costera, sin embargo, está densamente poblada y cruzada por carreteras y líneas eléctricas a las que hay que otorgar especial atención al aventurarse a volar fuera de la ladera. Si el día está despejado, el particular paisaje de pendientes verdes que caen hasta el mar con el fondo de la imponente cumbre del Teide, la montaña más alta de España y el tercer volcán más alto del mundo (3718m), es realmente inolvidable.

Luz, cámaras… ¡Shows!

Uno de los objetivos de este Festival era dar a conocer la zona como un excelente lugar para el vuelo (visita Zonas de Vuelo de Tenerife), así que los organizadores trajeron a un buen número de pilotos profesionales de alto nivel para que lo mostraran y demostraran ante el público que cada día nos acompañó en el mirador de La Corona, en el aterrizaje en la playa del Socorro o desde cualquier lugar en tierra firme del valle de la Orotava. Hubo acrobacia de la más radical en vuelo libre y los diversos espectáculos de paramotor incluyeron un atractivo show nocturno en Puerto de La Cruz, a cargo de los pilotos Ramón Morillas (3 veces Campeón del Mundo), Paco Renedo y César Maldonado. Pero sin duda una gran noticia para los deportes aéreos en España fue el nuevo record mundial de altura conseguido por Ramón al subir hasta 5414m por encima del Teide en paramotor, justo antes de comenzar el Festival (detalles de su record en la entrevista que hemos publicado en LEE!). Gracias a este record, a los espectáculos aéreos, a los 150 parapentes que volaron en La Corona durante el evento y a una buena organización que se preocupó especialmente de invitar a muchos medios de comunicación, el parapente por una vez estuvo en las televisiones y periódicos para mostrar su lado más atractivo y deportivo.

Nubes en La Corona Despegue sin viento...
Olga Caso (FECDA) estuvo coordinando y animando los despegues, entre otras cosas, incansable.
Ramón Morillas, 'cazador de records', lo consiguió esta vez sobre el Teide (a su espalda) LEE la entrevista.

El sábado 30 de abril amaneció despejado y soleado.
La Corona, un mirador situado en la ladera de Tigaiga, en la zona de Icod el Alto y a unos 750m sobre el mar (justo encima de la villa de Los Realejos), estrenaba un nuevo despegue especialmente construido por el Ayuntamiento de Los Realejos para su Festival. La pista puede acoger a varios parapentes al mismo tiempo y tiene una buena inclinación para facilitar la salida, pero la poca brisa que teníamos venía cruzada y esto complicó los despegues. Una gran estabilidad convirtió los vuelos en tranquilos descensos hacia la playa del Socorro, que dista apenas un par de kilómetros con lo cual se llega tranquilamente con unos 500m de altura sobre el mar. Esto fue especialmente apreciado por los pilotos Acro, que estuvieron casi todo el día bajando en sats, tumblings, helicópteros, wingovers, loopings... Junto al aterrizaje había un restaurante para recuperar las fuerzas a base de pescado, papas arrugadas con mojo y una buena cervecita fría mientras se observaba a los parapentes bajar. ¡Todo un lujo!


Desde Madeira, Portugal, viajó el distribuidor de Aircotec, Harmut Peters (centro), quien nos dio una clase particular de uso del XC-Trainer. Muchas gracias!

Lo mejor del Festival:

-La voluntad del Ayuntamiento de Los Realejos por promover el vuelo y convertirlo en parte de su oferta turística, además de hacernos sentir como invitados de honor en su municipio.

-El vuelo de La Corona cuando está bien y se puede recorrer el valle disfrutando del paisaje y llegar con alturón sobre el mar. Realmente bellísimo.

-Una hostelería de calidad y para todos los presupuestos, y la buena comida canaria

-La famosa hospitalidad, alegría, amabilidad y buen rollo de los canarios. ¡Es real!

-Los espectáculos aéreos que animaron los momentos en que estaba difícil despegar, ¡no nos aburrimos!

- Muchos regalos con la inscripción y en el sorteo final, autobuses para recoger a todo el mundo en sus hoteles y remontes de aterrizaje a despegue todo el día. Muy bien.

-El clima primaveral de Tenerife que hace posible volar 300 días al año y la cercanía de las zonas para elegir donde esté mejor.

-Las actividades anexas y para los acompañantes.

-La buena cobertura de medios de comunicación: 80 medios estuvieron acreditados, incluyendo revistas de parapente francesas y alemanas, y el Festival se encargó de invitar a varios de ellos, con lo que se consiguió un excelente despliegue mediático para nuestro deporte y para este evento.

El domingo estaba previsto subir a despegar a Izaña, dentro del Parque Nacional del Teide, una zona protegida que ofrece un desnivel de 2200m hasta el Puerto de La Cruz, despegando en las faldas del gran volcán para un planeo de 20 minutos. Sin embargo, la mala previsión y alta nubosidad obligó a cambiar el programa por vuelos en La Corona. Allí tuvimos nubes cubriendo el despegue durante toda la mañana con la brisa cruzada, pero muchos pilotos despegaron en los momentos de claridad para un descenso hacia la playa, donde la brisa les permitía aguantarse en la ladera si querían. Algunas gotas de lluvia fueron un buen argumento para que muchos pilotos optaran por usar las entradas que nos habían regalado para visitar el Loro Parque, un parque de animales que es una de las principales atracciones turísticas de la isla. Otros se fueron a hacer turismo o a comer, algo que en Canarias se hace muy bien gracias a su amplia y buena oferta gastronómica (a destacar: el mojo, las arepas y cachapas venezolanas, las frutas tropicales y el café saperoco o barraquito).
Por la noche, en la villa de La Orotava, se realizó una presentación de vídeos de vuelo en la que, entre otros, Ramón nos mostró imágenes inéditas de su vuelo a más de 5 mil metros sobre Tenerife –con vista a varias de las islas del archipiélago Canario- y nos contó detalles de este record. Luego fuimos invitados por el Ayuntamiento a un cóctel.

El lunes por fin subimos a Izaña, un vuelo que promete ser de los más hermosos posibles en Tenerife. Sin embargo nuevamente las nubes se apoderan de la costa norte de la isla y van engrosándose a lo largo de la mañana, con lo que la subida se convierte en un paseo turístico en los autobuses por el parque natural, animado sólo por el despegue de algún atrevido (no autorizado por la organización) y de los paramotores que se van a hacer un poco de espectáculo a la costa. Por la tarde se abren claros en el cielo de Los Realejos y el despegue de La Corona ofrece una brisa enfrentada perfecta para salir. Decenas de parapentes despegan para un vuelo sin esfuerzo bajo las nubes que van, poco a poco, despareciendo del paisaje. Se sube por todos lados y se puede pasear por el valle de la Orotava disfrutando de las vistas y de una magnífica tarde para hartarse de volar. Hay alegría en el ambiente tras este espectacular regalo de La Corona y los organizadores respiran con alivio, pues al fin se ha volado con condiciones óptimas.
Por la noche hay un bonito show de paramotor en Puerto de La Cruz, junto al mar, y un concierto en la explanada para animar a los más bohemios

A la derecha, el despegue de La Corona con moqueta verde, junto al Mirador. Lo único malo es el desnivel de casi 2m junto al muro que cierra la pista por la izquierda: Si el viento está cruzado y se despega hacia ese lado hay que tener mucho cuidado con el salto...





A la izquierda, la ladera de La Corona con el Teide de fondo.

Sobrevolando el Valle de la Orotava, con la costa a un planeo para llegar muy alto sobre el mar...
Aterrizaje en la Playa del Socorro.

El martes es el último día del evento, el cuarto, aunque parece que lleváramos más tiempo aquí por todo los que hemos visto, recorrido y divertido. Hay sol pero el viento sopla fuerte y hace imposible volar en La Corona. La organización dispone los autobuses para llevar a los pilotos al sur de la isla a la zona de Taucho (foto arriba), que acogerá en diciembre una prueba de la Liga Nacional de Parapente.

El paisaje en el sur de la isla es muy diferente al del norte, más árido y cálido. Nos sorprenden los contrastes y las gamas de colores que predominan en esta zona, todos derivados del ocre y el gris.
Taucho es un despegue privado, algo pequeño, donde se vuela de termoladera con térmicas más bien estrechas aunque potentes, frente al mar. El paisaje es quizás más monótono pero las condiciones permiten subir y recorrer la ladera saltando por encima de profundos barrancos que son buenas fuentes de térmicas. El aterrizaje es algo precario, en un descampado detrás de un centro comercial.

Tras una tarde de sol y vuelos cálidos regresamos a Los Realejos para la cena de clausura, que se realiza en un restaurante ubicado en la carretera que sube a La Corona, un lugar privilegiado para disfrutar del impresionante espectáculo pirotécnico de casi tres horas de duración con que Los Realejos celebra cada año las fiestas de la Cruz.

Tras repartir un montón de regalos a los participantes y sortear algunos cursos y vuelos en parapente, el Festival se despidió en medio del fragor de los fuegos artificiales con la alegría que un buen evento de vuelo deja a los pilotos.

¡Esperamos regresar cada año!

   
 
¡Prohibido! (Taucho)
Abajo, momentos de fuego para la despedida del Festival y de Los Realejos
De izquierda a derecha, los miembros de la organización Guillermo de Armas (FECDA) y Gaspar Plasencia (Ayuntamiento de Los Realejos); y el ideólogo del evento Jesús "Chus" y su chica. Gracias por todo!

*Nuestros agradecimientos al Ayuntamiento de Los Realejos, que hizo posible este evento y este reportaje.
+Info: www.losrealejos.es

Lee también: Zonas de vuelo en Tenerife.

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