En un primer
momento, Ramón volaría utilizando la Omega 7 color
Steel (gris claro- amarillo) pero por exigencias de seguridad tuvo
que cambiar a la de color naranja, más visible.
Equipamiento
para el vuelo
de 1350 km sobre el mar
Paramotor: PAP ROS 100, similar
al usado en el récord de distancia que hizo Ramón
en 2006, montado sobre un chasis aligerado especialmente para
este reto, de una sola pieza, con silla ligera fabricada por
Supair y con 4 depósitos de gasolina (dos detrás
y dos a los lados, para capacidad total de 71lts). Hélice
de carbono de 130cm (bipala). Arranque manual (con sistema
de pedal para arrancar en vuelo), y paracaídas de emergencia.
Peso en vacío: 30 kg.
Parapente:
Advance Omega 7 (DHV2-3)
de
serie. Un ala de altas prestaciones a la que se incorpora
un trimer para acelerar con comodidad.
Casco abierto, preparado para conectar teléfono
móvil y radio.
Luz estroboscópica para fijar al paramotor,
por si Ramón debe despegar o aterrizar de noche.
Navegación:
Cuatro GPS, dos Garmin 76 y un
MLR, además del logger para validar el record
“Volkslogger”
Seguimiento:
Para transmitir su posición, tanto por seguridad como
para permitir visualizar su vuelo en tiempo real a través
de Internet, Ramón llevará dos sistemas de transponder,
uno de Iridium y otro DMR-200 de
Inmarsat - un seguimiento vía satélite
de 1 kg de peso con batería para 20 horas.
Seguridad:
Ramón llevará por delante una gran bolsa
semi-rígida
rectangular estilo riñonera/cockpit que
irá
fijada al paramotor con dos barras laterales y que en caso
de caer al mar, el piloto podrá soltar y engancharla
a su cuerpo para tener todo el material de salvamento
y rescate consigo en el momento de saltar al agua.
La gran superficie de este cockpit, cubierta con una
tela transparente, le permitirá llevar
a la vista, en vuelo, los instrumentos
de navegación y seguimiento
satelital, mientras que en
su interior llevará los
siguientes elementos (además
de agua y barritas alimenticias):
-Barca
de salvamento: se infla al tirar una cuerda
y permite incluso cubrirse por completo en su interior
(por si llueve o hay mucho oleaje). Pesa 5kg. -Radio-baliza: de
las usadas por los barcos para casos de emergencia,
emite una señal para permitir su rastreo. -Radio
de Banda aérea, que permitirá al
piloto comunicarse
con el helicóptero del Ejército. -Teléfono
satelital Iridium -Bengalas,
tinte para el agua, barras de luz.
El piloto además llevará puesto un traje
de neopreno y un sistema de condón para orinar
en el aire durante el vuelo. Sobre su cuello tendrá un chaleco
salvavidas inflable con un tirador, mientras que
el paramotor llevará otro que le permitirá flotar
para intentar rescatarlo, si se puede, en caso de acabar
en el mar.
Elprocedimiento
de acuatizaje que seguirá Ramón consistirá,
primero, en avisar por radio o teléfono de la
incidencia, para luego abrirse los cierres del arnés
del paramotor, guardar todos los instrumentos que pueda
en bolsas estancas, cerrarse el traje de neopreno, ajustarse
la bolsa-cockpit al cuerpo y soltarla del paramotor,
inflar los salvavidas y saltar uno o dos metros (no más
alto) antes de llegar al agua, liberándose
de paramotor y vela. Una vez en el agua deberá sacar
e inflar la barca, meterse dentro, y esperar ayuda.
Peso
Piloto: 67 kg
Peso
equipamiento: +-100 kg
Peso
total conjunto: unos 170 kg.
Preparando La Travesía / Record del Mundo
de Distancia
Hace
ya varios años, Ramón Morillas junto a dos
compañeros
cruzaba el Océano Atlántico en un catamarán
y pensaba por primera vez en que se podría hacer una
travesía
similar volando en paramotor. La idea quedó guardada en su mente
hasta que el año pasado la propuso al Festival
Flypa de
Los Realejos, como parte de las actividades para la edición
2007. “Les dije que si conseguía el record
de distancia de 1000 km que tenía planificado para el
verano (2006) nos podíamos plantear en serio un vuelo
desde la península ibérica hasta Tenerife. Cuando
batí
el record de distancia (950 km) nos pusimos a organizar el tema
con Los Realejos” cuenta Ramón.
Ramón
ha estudiado la ruta y las opciones 'alternativas' con todo
detalle en Google Earth.
Lo
primero fue estudiar las condiciones meteorológicas
entre España y Canarias, y ver la factibilidad
de aprovechar los vientos alisios para viajar a gran
velocidad en dirección suroeste. Con el piloto
canario y meteorólogo
Guillermo de Armas, Ramón llegó a la conclusión
de que era posible, y que la mejor época sería
durante el mes de abril. La distancia total sería
1350km saliendo desde el aeropuerto de Jerez
de la Frontera (Cádiz, suroeste de España)
y aterrizando en la playa del Socorro en Los
Realejos (norte de Tenerife,
Canarias), es decir, unas 16 horas de vuelo contando
con viento
en cola de unos 30 nudos, y unos 65-70
litros de combustible.
La
elección adecuada
No sólo será un vuelo único sobre el mar,
sino que Ramón batirá su propio record del mundo
de distancia en paramotor. Pero no será una tarea fácil
“ni un paseo”, piensa el piloto. Sólo los
preparativos le han llevado meses y ahora, mientras espera que
el tiempo le deje despegar en las condiciones óptimas,
Ramón
se siente tranquilo al contar con el equipo más adecuado
para un vuelo tan largo: un paramotor PAP Ros
100
con hélice de 1,30m (algo más grande que la de
serie de 125cm para el mejor compromiso empuje-consumo) y chasis
y silla aligerados, con dos depósitos
traseros de 13,5 lts y dos laterales de 22 litros cada uno; y
un parapente Advance
Omega 7 (DHV2-3)
talla 30, de alto rendimiento. A esto hay que sumar una serie
de dispositivos de seguridad que van desde un bote
salvavidas
a sistemas de seguimiento satelital y de rastreo
(ver recuadro a la izquierda), además de agua y comida.
En total, al momento del despegue todo el conjunto piloto-vela-paramotor-equipamiento
sumará unos 170kg, de los cuales casi
100kg se apoyarán en la espalda de
Ramón.
Apoyo institucional:
Esta ambiciosa hazaña no sería posible sin el apoyo
del Ayuntamiento de Los Realejos, organizadores del Festival Flypa,
además de la Federación Aeronáutica Española,
el Ejército del Aire y el Ayuntamiento de Jerez de la Frontera.
Estas instituciones han dado un apoyo incondicional al deportista
y han creído en su sueño de unir la península
y Canarias con la aeronave más ligera y joven que existe:
el paramotor.
Ramón
no volará solo
Su hermano Juan fue quien consiguió involucrar a otros
importantes patrocinadores de esta aventura, como la FAE,
que a su vez consiguió el apoyo de quienes serán
los encargados de velar por la seguridad de Ramón
durante el vuelo y rescatarlo del mar en caso de que llegara
a caer: el Ejército
del Aire y el SAR (servicio de búsqueda
y rescate marítimo
español, reconocido como uno de los mejores del mundo).
Así, Ramón no volará solo. Será acompañado
por un helicóptero que saldrá desde Rota,
a unos 30 km de Jerez, hasta que su capacidad de combustible
le obligue a repostar hacia la mitad del día y deba
dejar a Ramón
solo sobre el océano durante unas dos horas. Otro
helicóptero
estará preparado para salir desde Lanzarote al encuentro
del paramotor y un avión del ejército sobrevolará
la ruta durante el día, mientras que
el SAR estará en alerta por si hubiera
que activar el dispositivo de rescate.
El
Vuelo Si las condiciones meteorológicas son óptimas,
es decir, viento noreste de unos 30 nudos durante todo el día
y trayecto, Ramón despegará al amanecer y avanzará
en dirección sur tomando altura hasta hacer contacto visual
con el helicóptero 'Súper-Puma' que le acompañará.
A partir de ahí, sobrevolará el mar guiándose
sólo con sus instrumentos y un mapa como referencia,
y recibiendo eventualmente información relevante del
helicóptero
o su equipo a través del teléfono satelital. Su
ruta seguirá la curva de las isobaras, marcada por los
vientos alisios. Si las condiciones no fueran tan favorables
respecto a la intensidad del viento, Ramón despegará antes
de las 6 de la mañana, aún de noche, para intentar
ganar tiempo y altura en terreno conocido antes de intentar
salvar la distancia entre la península y el archipiélago
en menos de 18 horas, las que tiene el día.
Si no lo consiguiera, si el viento cambiara y le desviara
el rumbo o si su velocidad no fuera óptima, el piloto
tiene varias
opciones alternativas, como irse a Lanzarote
(unos 200 km más cerca), volar a la costa de Marruecos
y aterrizar allí sin ningún tipo de apoyo, o
incluso intentar aterrizar de emergencia en un roque deshabitado. El
peor escenario posible sería caer al agua por
una parada de motor o por cualquier otra emergencia, aunque
Ramón
dice estar preparado para afrontar esta contingencia y confía
en que los servicios de rescate harían bien su trabajo,
si bien un rescate nocturno en
el mar sería muy complicado pues los helicópteros
no puden volar de noche, por lo que dependería exclusivamente
de los barcos de salvamento en caso de que acabara en el agua
a última hora. Otra posibilidad sería
llegar a Tenerife de noche, en cuyo caso Ramón debería
guiarse por sus instrumentos e intentar aterrizar en la
explanada del Puerto de La Cruz, muy cerca de Los Realejos,
en una zona bien iluminada.
Decisiones en vuelo
Ramón, acostumbrado a los grandes retos, reconoce con tranquilidad
que hay riesgos en este vuelo pero que se puede conseguir.
“Las primeras tres horas son las más críticas,
acostumbrarse a estar ahí solo sobre el mar y no tener
referencias. Luego estaré navegando y pilotando, que es
mucho trabajo, tengo que estar muy pendiente del consumo y de
la altura de vuelo, para volar a unos mil o 1500 metros. Sobre
el mar hay ascendencias y descendencias, puede haber una nube
grande, llover... También tendré que ir atento al
viento y en un momento dado tomar una decisión crítica
de seguir hacia Tenerife si voy bien de combustible, de velocidad
y de luz como para llegar de día. Si no, está la
alternativa de desviarme hacia la isla de Lanzarote, que está
más cerca. Eso lo tengo que tener claro cuando lleve 800km
recorridos, para corregir el rumbo”, explica Ramón.
“Buscar
este vuelo tan largo y por el agua, mucha gente
puede pensar que es una locura, que quizás
estoy arriesgando demasiado, pero lo hemos meditado
mucho y a mí
me motiva eso: que es difícil pero que se puede
conseguir. Y es mi manera de aportar un poco
a mi deporte,
en este deporte que es tan joven me gusta empujar un
poco, hacer mi parte. Me gustan los retos, retarme a
mí
mismo y me siento afortunado de poder decir '¿qué
es lo que quiero hacer?’ y hacerlo, cumplir
mis sueños.
El intento de hacer este record es lo que más
me motiva. Luego si lo consigo o no, va a depender
de muchos factores” concluye el aventurero.
*Al
momento de publicar este reportaje, el piloto Ramón
Morillas se encontraba en Jerez entrenando y preparando
los últimos
detalles de la Travesía junto al resto del equipo. Planeaba
despegar apenas las condiciones meteorológicas se lo
permitieran, previsiblemente el miércoles 18 de abril
de 2007. Puedes seguir su vuelo en tiempo real gracias al sistema
de seguimiento satelital a través de los sitios Draconexion.com/latravesia
y Flypa.es
+
Info
Video de los preparativos de Ramón y sus
pensamientos sobre el vuelo antes de emprender esta aventura.
Grabado en Granada y la Costa Tropical a principios de abril
2007. Pincha en el ícono de Play para verlo.
*La Travesía de Ramón está organizada por el piloto junto al
equipo Draco y el Festival
FLYPA de Los Realejos.
Publicado:
14 de abril, 2007
*Reportaje realizado por Ojovolador.com
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