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El
Miniplane es la mínima expresión en cuanto a chasis,
carece de elementos superfluo o decorativos y su belleza reside
quizá en eso: la simpleza. Tubos, los justos; la silla, funcional
y simple; y el peso: ¡increíblemente bajo! Tan sólo
18,8 kg

El nuevo sistema de anclaje del Miniplane,
es parecido a lo que solemos ver más en España. Es
bajo y oscilante como los PAP, Clemente, Airfer, etc., pero con
una sensibilidad menor al cambio de peso, lo que se traduce en
un pilotaje más
estable. La curva de los brazos de aluminio del Miniplane rodea
los brazos por debajo, así no hay roces ni molestias.

Una
vez montado el chasis resulta sólido, hicimos algunas pruebas
empujando a tope y en ningun caso la helice tocó el aro.

Las
piezas encajan perfectamente y la calidad y los acabados de las piezas
son de gama alta. La red es muy fina y se coloca junto con la funda
que rodea el aro, ésta sería la parte más "compleja" del
montaje.

El nuevo tubo de escape mejora las prestaciones ofreciendo, según
el fabricante, un CV mas, además este nuevo escape disminuye
el ruido considerablemente. Tiene 2 tapones para el depósito,
uno a cada lado, que quedan incómodamente cerca de un tubo
que se aprecia en la foto y que obliga a tener cierta pericia a
la hora de repostar.

El
Miniplane pesa poco y por ello resulta cómodo de transportar
y manipular en el suelo. Cuando te lo pones a la espalda la sensación
de ligereza es aún mayor, resulta ideal si sufres de la espalda
o eres pequeñito y/o ligero.

Para
el inflado de frente mejor dar gas cuando la vela ya ha subido.
Durante la carrera a la hora de meter gas el miniplane sorprende.
Entrega su potencia de forma progresiva pero contundente.

En
vuelo note varias cosas: hace poco ruido, tiene una potencia lineal
sin picos ni caidas, el pilotaje es tranquilo y si quieres meter
giros pronuciados tendrás que ayudarte girando mucho con
los frenos y aprovechando las inercias.

*Todo
hay que decirlo: la página de Miniplane es penosa,
y sus paramotores en directo transmiten
mucha mejor imagen que su web...
Representante
en España:
www.olivair.es
Publicado:
19 de Junio, 2008
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Test
Paramotor
Miniplane, de Per Il Volo.
A
principio del 2008, Dani Martínez de Olivair me comentó
que empezaría a importar los paramotores Miniplane. Estos
paramotores están diseñados por el veterano fabricante
Diego Cecceto (Per il Volo produce paramotores desde 1989), creador
además del motor Top 80, uno de los motores más fiables
y eficientes del mercado que ha sido varias veces el motor Campeón
del Mundo.

Dani
me hizo hincapié en que el diseñador tenía
una visión especial: paramotores muy ligeros, transportables
y muy fiables.
Con
estas credenciales ciertamente me impresioné aunque tenía
alguna duda, especialmente en relación a la potencia: soy
un tipo grande y suelo volar con motores muy potentes, generalmente
de 200cc, así que los 80cc del Miniplane me parecían
escasos.
Otra
duda me asaltaba en relación al tipo de anclaje del Miniplane,
pues hasta hace relativamente poco empleaban un tipo de anclaje
fijo medio-alto. Sin embargo, el nuevo Miniplane cuenta con un sistema
de brazos oscilantes que podría suponer un gran avance en
cuanto al pilotaje con el cuerpo.
En
todo caso tenía curiosidad y deseaba probar esta nueva generación
del Miniplane para mí y los lectores de Ojovolador.com
Esta
primavera organizamos un Día – Demo con Olivair y Kasana
en el campo de vuelo de Lanzahita con el fin, entre otras cosas,
de hacerle un test al Miniplane.
El fin de semana transcurrió muy activo y apenas pude dedicar
un par de horas del domingo a inspeccionar y hacer una prueba
en vuelo. Fue breve pero intensa y me dejó claras las características
de esta aeronave, que a continuación os presento.

Construcción:
La principal característica del Miniplane es su ligereza.
El diseño del chasis es compacto, resuelto con pocos tubos,
y está construido en aluminio al igual que los brazos. El
aro de fibra Zicral se coloca de manera ingeniosa: se insertan unas
varillas que salen del chasis y en ellas se acopla el aro. La tensión
se consigue al poner la red y meter tensión con un cordino
especialmente concebido para ello. La red es muy fina y la hélice
sobresale ligeramente del aro.
Los brazos son curvados y parecen cómodos. La silla, bastante
sencilla, cuenta con cintas “gordas”, una buena tabla,
un par de bolsillos y un par de poleas para poner el acelerador
del ala.

El
mando de gas tiene buen tacto. Fabricado en plástico
rojo, se ajusta a la mano con un velcro y el “gatillo”
corre bien en la mano a pesar de ser un poco duro. Los cables del
acelerador discurren por un fino manguito de un material trenzado
muy resistente.
Dani
me hizo la exhibición de levantar el paramotor del suelo
tirando del acelerador lo cual me confirmó la robustez del material
así como lo ligero del paramotor...
Éste
que probamos pesaba en vacío unos sorprendentes 18,8 Kg.
(es posible dejarlo en 18kg con una silla ligera). El depósito
de combustible de 9 litros es redondeado y está integrado
en el chasis.
"Il cuore" (el
corazón)

¡El Top 80 es un mata-gigantes! Campeón
del mundo ¿6, 7 veces? Realmente una barbaridad. Tanto
Ramón
Morillas como Mathieu Rouanet y el propio Dani Martínez
han conseguido impresionantes registros en pruebas de consumo
con esta máquina. Huelga decir que en los campeonatos de
Paramotor la robustez y fiabilidad de los motores es algo tan
importante como su consumo o potencia.
En la última revisión que de este
motor ha hecho la fábrica se han introducido
algunos cambios y mejoras interesantes, como una
reductora nueva más ligera y un silencioso de aluminio que,
además de ser más ligero, otorga mayor potencia
(16cv) y reduce el ruido casi al nivel de un susurro.
Operaciones
en tierra
El Miniplane desarmado resulta muy compacto, especialmente
porque el aro se quita completamente con un sistema similar al
de las varillas de las tiendas de campaña.
El montaje del paramotor es sencillo pero diferente a lo que estamos
acostumbrados, pues la parte de poner el aro requiere cierta pericia.
Armar todo la primera vez te puede llevar una hora; pero con la
experiencia, el montaje completo se reduce hasta los 10 minutos.
El fabricante lo monta en 5.
El tapón del depósito apunta hacia un lateral y queda
cerca del chasis por lo que resulta algo difícil acceder
a él. Por otro lado, al pesar tan poco es fácil
moverlo y trabajar cómodamente con él en el suelo.
Tras
ponerle 3 litros de gasolina de 95 con mezcla de aceite al 2,5%,
procedo con el arranque.
Para mi sorpresa, el Miniplane no cuenta con bomba manual para
subir el combustible hasta el carburador así que tengo
que tirar del arranque varias veces hasta que llega la
gasolina. Entonces arranca a la primera. Si no pasan mas de
unos días, el combustible se mantiene en el carburador
y el Miniplane arranca enseguida.
Lo
arranco y, manteniéndolo al ralentí, pongo una rodilla
en tierra, meto un brazo por la hombrera y lo levanto: ¡es
sorprendente, apenas pesa! Me acomodo bien
los brazos y me cierro las perneras y la ventral. El peso es
poco y está bien equilibrado; me voy caminando hasta
el punto donde tengo preparada la vela, haciendo pruebas con
el empuje.
La hélice de 125cm emite un rumor parejo y me ofrece una
inesperada sensación de potencia (+/- 54 Kg.
según el fabricante).
Me dirijo hacia la vela que he elegido para esta prueba, una bonita
Paramania Gofly de talla M, el modelo de iniciación
de la marca. Preferí
esta vela antes que mi Action GT, pues ésta pide velocidad para
despegar y al desconocer la potencia real del Miniplane no me
quería
exponer a un carrerón. La Gofly, aunque algo sobrecargada,
sustentaría bien a menor velocidad.
A
volar

Hago una última prueba de potencia y me preparo para despegar
de frente. Aprovecho una ligera brisa para inflar sin ayudarme
del motor, una vez con la vela arriba inicio la carrera y doy
gas a tope. Para mi sorpresa despego en muy pocos, poquísimos
metros. La potencia es buena para un piloto de 100 kg. La aceleración
es progresiva y llega hasta las 9.700rpm.
La sensación del paramotor es equilibrada durante la carrera
y acomodarse en la silla no resulta complicado. Ésta es lo suficientemente
cómoda para mí y los cambiso de peso no afectan mucho a la vela.
En vuelo el Miniplane es estable, sus brazos oscilantes funcionan
bien y se puede pilotar con el cuerpo, pero la geometría
del anclaje tirando a media-alta resulta muy estable así
que durante el pilotaje es recomendable usar bastante los frenos.
La progresividad del gas y del empuje es ideal para hacer pasadas
rasantes y giros: el control de la potencia es total, para mí
una de las mejores características de este molinillo italiano.
La postura de vuelo con la espalda recta resulta bastante cómoda
gracias a la silla bien acolchada y a los brazos curvados que
permiten movilidad a los brazos del piloto.
¡Atención!
Debido al tipo de chasis, a la hora del inflado hay que ser cuidadoso.
No es conveniente inflar la vela ayudándote del motor ya
que existe riesgo de comprimir el aro con las lineas y que éste,
eventualmente, toque la hélice.
Según Dani, son pocos los casos reportados en que haya pasado
esto y además hicimos varias pruebas presionando el aro a
ver si tocaba la hélice y no lo hacia. En todo caso, por
precaución, yo prefiero no sobrecargarlo ;-)
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Conclusión
El Miniplane es un “Rara Avis” en España,
sin embargo, es un gran paramotor, ultraligero y
sencillo
tiene potencia de sobra gracias a su emblematico motor TOP80
y además cuenta con detalles muy finos
en su construcción. Por todo ello merece la pena conocerlo
y, si es posible, probarlo.
Por
su bajo peso representará para
muchos pilotos la diferencia entre volar o no volar: Perfectísimo
para pilotos pequeños y chicas paramotoreras,
tampoco decepcionará a los pilotos más
grandes ya que tiene potencia. Su geometría
lo hace fácil
de volar y lo más complicado podría ser el
inflado de frente sin dar gas, aunque, por otro lado, al
ser tan ligero la sensación es casi como
en vuelo libre.
Lo que mas me gustó es que es ligero pero también me quedé
sorprendido con lo fácil que resulta volarlo. Además,
hace muy poco ruido y tiene un consumo reducido.
El
montaje es algo especial, pero a cambio dispondremos de
un paramotor muy desmontable e ideal para llevar en un
turismo pequeño o viajar en avión.
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