El motor SOLO210, es toda una referencia dentro del mundo del paramotor
pues fue uno de los más empleados para el vuelo motorizado
en parapente desde los 90s y su uso se extendió durante años
hasta la actualidad, salvo en España, donde prácticamente
ningún fabricante continuó montándolo desde
el año 2000 en favor de motores mas “modernos”,
“bonitos” y en teoría más eficientes.
Sin embargo, el SOLO 210, lejos de quedar relegado al olvido, ha
seguido vigente en mercados como el francés y el alemán,
entre otros, donde su robustez y fiabilidad le ha permitido mantener
muchos adeptos a través de los años.
En España uno de sus incondicionales más fervientes,
Juan Santos (conocido por su empresa Hélices Juanbur) continuó
volando con él, investigando y añadiendo algunas sencillas
mejoras a este propulsor.
En
Ojovolador.com hemos tenido la oportunidad de volar con el SOLO
210 de Juanbur y estas son nuestras impresiones:
Hice
los vuelos de prueba del paramotor Juanbur Solo 210 volando con
la versión de hélice de fibra de 120 cm.
con tubarro de potencia, descompresor automático
y chasis de aluminio anodizado desmontable en 5
partes.
El
último SOLO 210 que volé fue en 1998 y, en aquel entonces,
ya no empujaba lo suficiente para mi gusto creciente por la potencia,
además el arranque era duro y tenía su truquillo.
Así pues, lo primero que me hizo levantar la ceja al probar
este renovado SOLO 210 fue comprobar que el descompresor automático
que incorporó Juanbur funcionaba de lujo reduciendo en gran
medida el esfuerzo necesario para la puesta en marcha: tras el bombeo
de rigor y tras tan sólo 3 tirones en frío, el motor
se puso en marcha.
El
ralentí es estable y el sonido, bastante
grave, no resulta molesto. Tras calentar el motor un par
de minutos realicé las pruebas de potencia en tierra donde
compruebo que a altas revoluciones el ruido tampoco es estridente
a pesar del “tubarro” de potencia. La subida de revoluciones
es gradual y dosificable, el empuje máximo me resulta similar
al de un Corsair Black Devil; levanto mi otra ceja y me dispongo
a despegar.
En
la espalda los 27 kg de peso resultan llevaderos,
el peso está situado bastante cerca de la espalda por lo
que el empuje que ofrece resulta equilibrado para el empuje que
ofrece.
Ya
preparado doy gas, subo la vela y tras una breve carrera me coloco
suavemente en el aire. Acomodarme en la silla fue natural
y no ofreció ninguna complicación, la silla
equipada es la Supair de paramotor (también es posible equipar
la silla Airfer), que es cómoda y está perfectamente
concebida para el paramotor.
En
vuelo En
vuelo el paramotor es equilibrado, el anclaje bajo
oscilante funciona a la perfección y el pilotaje con el cuerpo
es una realidad. El par motor se siente levemente, como en la mayoría
de los paramotores bien hechos, y no es necesario ningún
tipo de mecanismo para contrarrestarlo salvo cargar un poco el peso
a la izquierda en los momentos en que damos gas a tope, algo que
con el tiempo se convierte en un gesto natural que sale sin esfuerzo.
El
chasis luce fuerte y está bien terminado,
cuenta con doble aro y las juntas calzan perfectamente
una vez montadas las 5 partes (cuerpo central más el aro
dividido en 4 partes). Armado ofrece un importante nivel de robustez.
Los cierres son con velcro y los brazos en aluminio cuentan con
un simple pero ingeniosos sistema que permite quitarlos con suma
facilidad junto con la silla, lo que hace que su transporte y montaje
sea algo fácil.
Conclusión
El
renovado SOLO 210 ofrece un funcionamiento rumoroso y preciso,
el empuje que ofrece es alto manteniendo un aceptable nivel
de ruido. El chasis de aluminio es robusto y está bien
pensado, resulta muy funcional al poder desmontarse en 5 partes
(también es posible en 3), y sobretodo el precio del
conjunto resulta bastante atractivo, muy por debajo de otras
opciones de similar peso y potencia.
Lo
mejor: funcionamiento mejorado y potencia extra del
SOLO 210.
Lo
menos: depósito de combustible de tan solo
9l; tirador de arranque difícil de utilizar en vuelo.
•Juanbur
ofrece repotenciar tu viejo solo y/o montarlo en un nuevo chasis
de aluminio también ofrece repuestos.
El descompresor
automatico funciona bien y reduce notablemente el esfuerzo a la
hora de arrancarlo.
El mando de acelerador me resuló un poco
grande, pero en la practica resulta comodo y su uso es suave, se
puede regular muy bien el tacto del gas.
El
chasis esta bien acabado y todas las juntas calzan a la perfección.
El doble aro es un detalle interesante que aumenta
la seguridad de este paramator. El chasis con acabado anodizado
resulta atractivo.
Juambur equipa su solo con el carburador walbro
32 aunque también ofrece otras opciones enfocadas a reducir
el consumo.
Ningun problema de vibraciones, la solucion técnica
del escape resultas impecable y el ruido también
es aceptable.
en cambio el deposito de tan solo 9 litros se nos queda pequeño
a los pilotos mas "viajeros"
El peso esta equilibrado y en tierra la sensacion
de peso es reducida.
El Juanbur SOLO 210 cuenta con un chasis equilibrado
y bien compensado que permite divertirse con giros pronunciados
sir un par motor exagerado.
Con
un Parapente como el Roadster o con la Dakota Sport estabamos
en el aire en apenas unos pocos pasos. Este Solo 210 cuenta con
suficiente potencia para hacerce cargo de un piloto de hasta 100
Kg a bordo de un paratrike.
Características
Motor
SOLO 210
Mejoras:
Tubarro de potencia, opción tubarro mas silencioso
Reductora
a 2 ½ admite palas de 1,15 a 1,30m
Carburador
walbro 32 o el tillotson 32 *se están realizando
pruebas para utilizar un carburador de campana Bing 28 o
30
Descompresor
manual o automático
Arranque
manual - opción arranque eléctrico
Filtro
de potencia con opción a silenciador de admisión
Chasis:
Aluminio Anodizado, *elección de color posible
2
tamaños de chasis: 1,30 y 1, 40m; se puede elegir
el color
Deposito
de 9 litros - *opción 16 pero requiere chasis modificado
Opciones:
brazos curvos más cómodos para el piloto.
Desmontable
en 3 y 5 partes
Nuestros
agradecimientos a Juan Santos por facilitarnos el Paramotor para
realizar este Test
Publicado:
15 de Marzo, 2009
*Test y artículo realizado por Ojovolador.com
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