| La
Connect es la primera silla que sale de la marca de parapentes
alemana Swing, con un diseño realizado en conjunto con
la prestigiosa fábrica de sillas Woody Valley y la fabricación
a cargo de ésta. Se trata de un modelo orientado a pilotos
intermedios, que lleven poco tiempo volando, pero que les puede
acompañar durante toda su progresión hacia vuelos
de distancia que requieran mayor pilotaje y comodidad. Por ello
es una silla apta también para pilotos con más experiencia.
Tras probarla en diversos vuelos, térmicos y dinámicos,
lo que más nos ha gustado de ella es este equilibrio entre
estabilidad y sensibilidad, pues no es una silla que nos limite
a la hora de usar el cuerpo para pilotar ni que “mate” la comunicación
con la vela, aunque sus características inspirarán
confianza a pilotos poco curtidos todavía en los movimientos
del aire. Una silla bien conseguida, de impecable construcción
y cómoda.
(Publicado: 14 de abril, 2005) |
| Aspecto
general
La
Connect es, en general, una silla sencilla pero de aspecto moderno
y aerodinámico, con la parte trasera terminada en una punta
redondeada para menor resistencia parásita y en color negro
con finas franjas en naranja y gris. Construida íntegramente
en tela Cordura, lo primero que notamos en ella es el sistema
de perneras “Get-Up” cuya finalidad es hacer lo más cómodos
y libres posibles los movimientos de las piernas durante el inflado
y control de la vela, así como la transición a la
posición de vuelo y de ésta a la de aterrizaje.
Las perneras son unas finas cintas acolchadas que pasan por entre
las piernas y van unidas por el doble clip de cierre que conecta
con la ventral con dos broches.
La
parte trasera es espesa debido a la protección dorsal.
Su interior es acolchado y ofrece un buen soporte para la espalda.
En el exterior lleva el bolsillo principal, que a primera vista
parece algo estrecho pero ofrece una capacidad suficiente para
albergar todo lo que llevemos sin perder su forma. Dentro lleva
un bolsillo interior para ubicar la radio o un camelbak pequeño.
Lleva
además bolsillos de neopreno (elásticos) en los
costados. En el lado derecho va el tirador del paracaídas.
El
asiento es profundo y, por lo mismo, bastante cómodo, con
acolchados interiores en la zona de la espalda y asiento. Las
hombreras son anchas y acolchadas, y llevan una cinta pectoral
para mantenerlas en su sitio en el despegue y aterrizaje. El anclaje
es intermedio, de manera de no traspasar todo el movimiento de
la vela al piloto, pero dejando margen para el pilotaje corporal.
Al
ponerla sobre la espalda notamos también que tiene un peso
muy llevadero. Pesa medio kg menos que mi arnés habitual
y la marca ha sacado además la nueva versión “Light”,
con airbag en lugar de protección de espuma, que ofrece
prácticamente las mismas características en tan
sólo 3,2 kg de peso. La talla M que probamos pesaba unos
5,5 kg incluyendo la protección.

|

Seguridad
/ Paracaídas

Además
de la espuma de 17cm en la espalda, homologada hasta 17,8 G por
la DHV y con sistema de vaciado controlado, la parte dorsal lleva
una placa antiperforación Lexan, que le otorga cierta rigidez
y protege al piloto de impactos contra objetos punzantes, descomponiendo
la fuerza del golpe.
El
contenedor de paracaídas va debajo de la tabla del asiento
y es de cuatro hojas con apertura lateral. Los pasadores son unas
varillas flexibles (como las usadas en las sillas Woody Valley),
que salen deslizando sin problema al tirar del asa ubicada en
el costado derecho.
Se
le pueden insertar protectores laterales opcionales.
Acabados
Como
todos los productos Swing, la silla Connect ostenta una excepcional
calidad de construcción y acabados. A sus materiales de
primera calidad suma una factura meticulosa que no deja nada al
azar, con detalles pensados para el piloto, como el bolsillo interior
trasero con conexión hacia el piloto para la manguera del
Liquipak o el micro de la radio. Es una silla robusta que, seguramente,
aguantará sin problemas los maltratos de un piloto en progresión.

En
uso
Sobre
los hombros destaca su ligereza y facilidad para tenerla lista
para el vuelo. Una vez cerrados los dos clips de perneras-ventral,
sólo queda revisar que los reglajes sean los adecuados,
engancharse al parapente y salir. Inflando la vela notamos que
efectivamente el sistema de perneras (Get-Up) deja una buena movilidad
para el control de campana. Se puede estar erguido sin problemas
con la Connect en la espalda, pero una vez que despegamos los
pies del suelo estaremos sentados con sólo un ligero movimiento.
Para un piloto algo pequeño es posible que la profundidad
del asiento le obligue a usar las manos, pero en general la transición
a la posición de vuelo es natural y sin esfuerzo. Una vez
en el aire quedamos sentados con total comodidad. Los movimientos
de la vela en condiciones térmicas se sienten suaves pero
no es difícil compensar con el cuerpo y ayudarse con el
peso para los giros. Incluso sorprende que resulte tan fácil
cargar el cuerpo y conseguir una buena efectividad en el pilotaje,
siendo un arnés que da sensación de estabilidad.
Así, se pueden conseguir los giros más adecuados
combinando frenos y cuerpo o compensar alguna pérdida de
presión. La cinta del pecho ayuda a mantener la máxima
estabilidad posible en condiciones movidas.

|
| Reglajes
y cierres

El
diseño de esta silla ha considerado las diversas preferencias
de los pilotos a la hora de elegir su posición de vuelo.
Todas las cintas de ajuste son muy sencillas de utilizar incluso
en vuelo, para quedar cómodamente sentado dentro de un
amplio rango de posiciones, desde semitumbado hasta sentado. Las
trabas se deslizan fácilmente y se quedan exactamente donde
uno las deje, para ajustar la inclinación del respaldo,
la profundidad e inclinación del asiento, así como
el ajuste lumbar. Es una de las sillas más sencillas de
ajustar tanto en el aire como en la tierra que hemos probado.
Como
mencionamos, la Connect se cierra con sólo dos clicks que
conectan las perneras con la ventral, de manera que es casi imposible
olvidarse de cerrarla. Todos los cierres son de la prestigiosa
marca alemana Finsterwalder. |
 |
Para Quién
Pilotos
con poca experiencia y en plena progresión encontrarán
en la Connect un complemento perfecto en términos de seguridad,
con toda la comodidad para sus primeros vuelos largos.
Un acierto el sistema de cierre con sólo dos clicks, que
elimina casi completamente el riesgo de salir sin tener cerrado
el arnés.
Es una silla especialmente adecuada para largas sesiones de control
de campana, que tanto ayudan a mejorar el pilotaje y la confianza
del piloto en sus primeros años.
Los pilotos intermedios que deseen una mayor seguridad pasiva
seguramente no se sentirán defraudados y agradecerán
su facilidad para ajustarla a cualquier posición.
*Prueba
realizada en silla Swing Connect talla M, de serie, con piloto
de 1,62m de altura.
Disponible en tallas: M = 155-170cm / L = 170-185cm / XL = 185-200cm. |