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La
Samurai es una silla de parapente tipo “cocoon”, es decir carenada
y cerrada, que la marca diseñó especialmente pensando
en la piloto japonesa de la casa, Keiko Hiraki (actualmente en el
3º lugar femenino en el ranking PWC) -de ahí el nombre-
quien también ofreció su feedback para el
diseño. La Samurai constituye una evolución del anterior
modelo de la casa, Scandal, la cual tuvo bastante éxito y
aún se ven muchas entre los pilotos de competición.
Como la mayoría de sillas de este tipo, está diseñada
para vuelos de rendimiento o competición, para pilotos experimentados.
Es nuestra primera experiencia con una silla de este tipo y teníamos
nuestras dudas en cuanto a la comodidad en vuelo y las mejoras en
rendimiento que realmente se podrían alcanzar con ella, además
¿suponen estas mejoras algún sacrificio de la comodidad?
En
el primer vuelo de prueba y ajustando "a ojo" los reglajes, nos
quedamos muy satisfechos con la comodidad que ofrece la Samurai,
con una posición semi-tumbado agradable de pilotar. Más
adelante, tras hacer los ajustes con mayor precisión en un
colgador de sillas, pudimos confirmar esta sensación positiva
de confort. Posición
de vuelo y sensaciones de pilotaje
La
Samurai pesa 7,5 kg en vacío, más de 10 kg en orden
de vuelo (con paracas, instrumentos, avituallamientos y otros extras),
detalle a tener en cuenta especialmente a la hora de despegar y
aterrizar. Es una silla pensada para el vuelo de cross country,
competición y rendimiento en general. En el suelo es algo
más incómoda de manejar que las sillas convencionales
y por ello resulta conveniente llevar las cintas del cocoon flojas
e incluso sueltas antes del despegue. Una vez en vuelo metes las
piernas dentro del carenado y si has hecho un buen reglaje todo
se ajusta a la perfección: las piernas van completamente
estiradas y los pies van apoyados en la tabla que hace de estribo.
Los pedales del acelerador son flexibles y resultan fáciles
de coger y utilizar. Viene de serie con un pedal doble conectado
por unos elásticos a la tabla donde se apoyan los pies, de
manera de estar siempre listo para entrar en funcionamiento. También
conviene ajustarlos a tu gusto.

La
posición de vuelo puede ajustarse desde casi-sentado hasta
totalmente tumbado, de manera que casi cualquier piloto encontrará
una posición de vuelo cómoda. En
vuelo resulta muy estable y la sensación es mucho más
aeronáutica que en una silla tradicional, casi como ir en
una cabina, salvando las diferencias. En turbulencia no tiene tendencias
a oscilar en ningún eje y por supuesto cuando vamos navegando
en un planeo percibimos como cortamos el aire de forma limpia. A
título personal puedo decir que se “siente” una ligera mejora
del rendimiento, especialmente a partir del medio pedal de acelerador
que podría llegar a ser de hasta ½ punto de fineza
y posiblemente más a altas velocidades. 
El
mando con el cuerpo es sensible pero como dije antes también
resulta estable, en térmica funciona muy bien y permite girar
con aplomo y hacer cambios de sentido para buscar los núcleos
de las térmicas. Eso sí, debido a la propia posición
de vuelo, la Samurai no tiene ninguna cualidad positiva para hacer
acrobacia –es decir, como mucho wingovers amplios, delfines y aproximaciones
dinámicas. Olvidaros definitivamente del Acro radical, incluso
las wagas resultan más complicadas con las sillas
de este tipo. 
Seguridad
y extras
La
Samurai cuenta con una protección de 17cm,
una seguridad pasiva que no viene nada mal. El espacio reservado
al paracaídas es bajo la tabla, es amplio y el contenedor
desliza con facilidad tras estirar del asa que se encuentra
al lado derecho. También cuenta con un cockpit de
instrumentos que se integra perfectamente al conjunto ofreciendo
un ángulo ideal para la visión de los instrumentos,
donde puedes además
llevar la radio en un bolsillo y guardar algunas cosillas.
El carenado
trasero, más importante aún que la parte
frontal a efectos del rendimiento aerodinámico, mantiene
su forma gracias a una pieza de plástico flexible
que debemos insertar antes de cada vuelo. El bolsillo es
enorme y en su interior hay un compartimento especial para
el liqui-pack, así como
ranuras para pasar la manguera. Lo
ideal es rellenar bien el contenedor trasero, así conseguimos
que mantenga su forma lo mejor posible.
Cuenta
con bolsillos de neopreno a ambos lados, además bajo
la tabla tiene un bolsillo para un contenedor de lastre si
fuera necesario.
Los
acabados son tope de gama, el aspecto final es impecable así
como los detalles como el acolchado de la espalda y de las hombreras,
reglajes, cierres, etc. No en balde Avasport fabrica más
de 5000 arneses cada año.

¿Para
quién?
Como
ya he comentado, ésta es una silla de rendimiento y está
pensada para volar muchas horas, bien sea en competición
o cross country, utilizando el pedal de acelerador mucho y con comodidad.
No es muy polivalente, de manera que si te gustan otras formas de
volar lo ideal es que tengas al menos otra silla abierta.
LO
+: Cómoda posición de vuelo y mejoras en el rendimiento
LO
- : Es una silla muy especializada; no cuenta con antiolvido.
+Info:
España: www.alamair.com
Internacional: www.avasportcentral.com
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| La
fábrica búlgara Avasport ha conseguido hacerse
un buen nombre en el mundo del parapente tras 15 años
diseñando y fabricando sillas en sus instalaciones propias,
donde actualmente trabajan 75 personas. Con una producción
anual de más de 5200 arneses de parapente, de los cuales
unos 3700 se fabrican para conocidas marcas internacionales
con los mismos materiales, calidad y acabados, Avasport mantiene
una gama propia de 18 modelos diferentes de sillas bajo su propia
marca, además de diversos accesorios de vuelo y de paracaidismo.
La fábrica fue fundada por Angel Stamenov junto a su
esposa Ani (ambos pilotos y paracaidistas), y cuenta con homologación
DHV que le permite producir todas sus sillas bajos los estándares
de seguridad del organismo certificador alemán, además
de entregarlas con el sello DHV. |

Reglajes
La Samurai cuenta con una serie de reglajes
muy importantes. En primer lugar, tiene una faja ventral
para ajustar al piloto a la silla, que se puede llevar
floja e incluso puedes prescindir de ella pero utilizarla
te "conecta" con el arnés y con la vela mejorando la
sensación de cohesión con tu parapente. Las
cintas de los hombros y la profundidad
del respaldo deben ajustarse con detenimiento para
alcanzar la posición más adecuada para el vuelo
de rendimiento. Estos dos reglajes son como la "carburación"
de la silla y hay que dedicarles el tiempo necesario. También
es posible regularlas en vuelo gracias a unas aberturas en
los laterales en los cuales puedes introducir la mano y ajustar
las cintas. Yo recomendaría que una vez que has conseguido
los ajustes adecuados de todas las cintas, bloquees los reglajes
a fin de evitar que se te cambien sin querer en tierra (un
poco de cinta americana bastará) –especialmente las
cintas de los hombros se sueltan con relativa facilidad en
el proceso de inflado y despegue.
Por último, un reglaje fundamental es el de la inclinación
de la silla que se obtiene tirando más o menos
del reglaje del estribo que se encuentra a la altura de las
caderas: si tiras más apuntas más hacia arriba
y si tiras menos, apuntas hacia abajo. Lo óptimo es
alcanzar un ángulo de unos 5 grados hacia abajo de
la posición totalmente horizontal, de manera de ofrecer
la menor resistencia aerodinámica posible para mejorar
nuestro rendimiento en planeo –que es justamente lo que buscamos
con este tipo de silla. En vuelo también puedes alterar
ligeramente el ángulo de incidencia de tu silla según
la posición de tu cuerpo. Este reglaje, como los demás,
se puede ajustar en vuelo.
Por último las perneras son bastante convencionales,
de clip, y la ventral no cuenta con anti-olvido.
El
carenado es de neopreno elástico y
cuenta con dos cierres de clip plásticos que se pueden
ajustar: en vuelo hay que tensarlo bien para que el cocoon
resulte más limpio aerodinámicamente, pero para
despegar y aterrizar es buena idea llevarlo flojo e incluso
soltarlo para facilitar así la maniobra de meter y
sacar las piernas. Otra característica de este tipo
de sillas es que son calentitas por lo que se puede
perfectamente volar en pantalones cortos –e incluso, si el
día es caluroso, puedes llegar a pasar calor dentro
del carenado por lo que a veces podemos asomar un pie por
la abertura o incluso soltar un clip para que así circule
el aire.
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**A pesar
de lo aparentemente voluminosa que resulta esta silla, se empaca
bastante compacta y fácilmente en la mochila junto con todo
el equipo.
La
Samurai está disponible en 5 combinaciones de negro con una
línea de color, y en 5 tallas (de XS a XL).

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