Gradient Golden – La nueva generación 1-2 (ver ficha técnica)

Durante 2003 el organismo alemán de homologación de equipos de vuelo, DHV, introdujo algunos significativos cambios en las pruebas de los parapentes, especialmente en la categoría DHV 1-2 o básica-intermedia. Esto planteó a los fabricantes el desafío de crear parapentes aún más seguros, que ofrecieran mayor estabilidad en los ejes de cabeceo y alabeo y más tolerancia a los errores de pilotaje, de manera de poder homologarse en la competitiva categoría DHV 1-2 (la más popular) pero a la vez conservar las cualidades que hacen a un parapente atractivo de volar, como la diversión de un mando dócil y preciso.
La fábrica checa Gradient apostó por mantener muchas de las reconocidas virtudes de su anterior parapente intermedio, el Onyx, y trabajar a fondo en los nuevos aspectos de seguridad exigidos por la DHV –un trabajo que les llevó 11 prototipos e innumerables pruebas de campo, hasta conseguir la Golden.
Con ella, además, la fábrica demuestra su madurez dentro del mercado del vuelo –recordemos que la temporada 2003 dio a la marca el triunfo en el X-Alps con Kaspar Henny y en la PWC con Achim Joos, ambos pilotando Avax RSE– y ofrece un producto de buena calidad y prestaciones, terminaciones finas y en general un aspecto moderno, fabricado con buenos materiales y acompañada de una mochila bien diseñada, cómoda y atractiva.


L
o primero que llama la atención de esta vela es la sencillez. Sólo 3 bandas, aunque la A va dividida para meter orejas con facilidad (las dos A se pueden mantener unidas con un broche de presión), 42 cajones, un alargamiento de 5,3 puntos y una distribución de líneas con diámetros variables que simplifica la tarea de prepararse para el despegue, a la vez que ayuda a reducir la resistencia parásita, son algunas de las características que se aprecian a simple vista. La calidad de construcción y los materiales elegidos son buenos; las costuras, impecables; y su notable ligereza en el peso facilita el inflado, así como llevarla en la espalda. Las combinaciones de colores, para nuestro gusto, son atractivas.
En el diseño se optimizaron las aberturas de cajones para que el borde de ataque esté siempre en un ángulo perfecto para el despegue y lleva algunos cajones cerrados con unas rejillas en los estabilos, que sirven para un mejor reinflado en caso de plegada y para facilitar el uso de las orejas, según explican en Gradient y pudimos comprobar en vuelo. La estructura interna es con costillas V parciales, para mantener un bajo peso en el conjunto, y lleva cintas de refuerzo en el borde de ataque y de fuga.
Para los materiales, la marca optó por una tela ligera en el intradós, Porcher Marine Skytex S 9017 de 40g/m2, con barniz E38A, que permite aligerar el peso total de la vela a la vez que es fácil de reparar y seca más rápido. La talla pequeña de la Golden pesa apenas 5,1 kg, con lo que es de las velas más livianas de su clase. El extradós es de Porcher Marine Skytex S 9092 (45 g/m2), con barniz resistente al agua E77A, que ofrece buenas características de estabilidad.
Las líneas principales son Edelrid Aramid y las de las cascadas superiores son de LIROS dyneema (DSL 70, 1 mm).

 

En acción


El primer vuelo con la Golden fue un relajante descenso en condiciones muy suaves, en el que descubrimos el fácil inflado de esta vela. Casi sin brisa en el despegue de Pedro Bernardo, a finales del otoño, la Golden no tuvo problemas para inflarse y ponerse encima de mi cabeza en una corta carrera. El primer tirón sin viento da la impresión de no afectarle, pero rápidamente reacciona y comienza a llenarse de aire para terminar subiendo compacta y decididamente. Un toque de frenos y ya estamos en el aire, flotando por encima del pueblo mientras mi compañero, que va pasado en el peso de su vela, va debajo mío hundiéndose a una velocidad que parece vertiginosa...

 

Mi principal duda al probar la Golden era si la fábrica habría sido capaz de dotar de “gracia” a este modelo y a la vez mantener la amortiguación que exige la DHV para su clase. En vuelo la respuesta llega de manera convincente, con un mando suave y dócil y una estupenda respuesta al pilotaje corporal. La Golden se siente algo amortiguada en los giros y la presión en los frenos aumenta progresivamente para proteger a los pilotos menos finos, sin embargo, es capaz de dejarse llevar sin problemas hacia giros más cerrados, barrenas e inversiones de giro, si combinamos el uso del cuerpo y los frenos. Pero encontramos rápidamente la amortiguación de su clase apenas soltamos los mandos o dejamos de cargar el cuerpo: la Golden vuelve a ponerse sobre la cabeza y busca seguir en un planeo recto y tranquilo.

Vuelvo a despegar con la Golden en Almería. Es un día muy frío y sopla una brisa suave. Nuevamente la tela se agita algo perezosa con el primer tirón pero parece cambiar de opinión de inmediato y va inflándose muy compacta hasta llegar a la vertical con total presión y sin amagos de adelantar. Las bandas relativamente cortas y el hecho de que sólo sean 3 lo hace todo muy sencillo: es un placer inflar tan fácilmente, incluso sin necesidad de tirar de las bandas si hay viento. Es posible que este inflado progresivo ayude a evitar que la vela se hinche de golpe en una racha de viento fuerte, pero realmente no tuvimos ocasión de despegar en condiciones fuertes como para confirmarlo.

 

Lo que sí pude comprobar es que la Golden tiene una buena velocidad a manos libres, que ronda los 37 k/h, y una velocidad a medio acelerador en que la tasa de caída se mantiene muy bien a unos 41-42 k/h. En planeo no tiene nada que envidiar a sus competidoras e incluso a algunas velas más avanzadas. Si pisamos el acelerador a fondo y lo mantenemos así notamos como aumenta un poco la tasa de descenso y el borde de ataque tiende a ondear un poco. Llega a unos 47k/h con mi carga (el fabricante da 48k/h) sin amenaza alguna, aunque la Golden no es una vela para correr sino para disfrutar del vuelo tranquilo, subir en las ascendencias y también hacer cross country, pues su mando suave permite navegar sin cansancio entre térmica y térmica. Gradient sabe que el segmento del piloto intermedio es cada vez más amplio y la Golden es su eficiente propuesta para una variedad de posibilidades.
 
Una leve ascendencia me lleva a probar este mando tan conseguido de la Golden. Un poco de cuerpo y freno y subo suavemente manteniendo la vela sin apenas banquear. Si sólo aplico freno entonces el ángulo de la vela es un poco más pronunciado, pero todavía permitiendo sacar provecho a la ascendencia leve. En sucesivos vuelos comprobamos que la Golden ofrece el grado suficiente de agilidad como para que un piloto con más experiencia se divierta jugando con ella, mientras que la amortiguación en cabeceo asegura no dar sorpresas desagradables a los más nuevos. La respuesta que ofrece a los cambios de peso del piloto permite optimizar los giros y a la vez te da buenas indicaciones de lo que está ocurriendo en el aire a tu alrededor. Así, ofrece una sana vitalidad equilibrada con la gran solidez y presión en la vela, nada proclive a las plegadas.

Para comprobar su comportamiento ante una plegada pruebo a tirar una de las bandas A, lo cual no resulta una tarea fácil dada la presión. Punto a favor de la Golden. Una vez que pliega un lado, la vela pendulea y hace un pequeño viraje pero rápidamente recupera presión y tiende a reabrir. Apenas un toque en el freno contrario es capaz de reinflar el plegado, sin violencia. Intento tirar de las B pero no consigo pasar el punto crítico para que entre la pérdida debido a la gran presión interior, sumado a mi falta de fuerza y no ir en el máximo del rango de peso. Mucha presión dentro de la Golden.

El aterrizaje es como debe ser en esta categoría, sin secretos y con indulgencia.

Las orejas son fáciles de meter con la banda A dividida y al meter acelerador se consigue aumentar la tasa de caída hasta menos de -3m/s. Los frenos vienen largos de serie y para los vuelos de prueba los acorté unos 5 cm.

 

 

 

Conclusión
Los vuelos con la Golden, me permitieron disfrutar enormemente de sus cualidades de solidez, facilidad de despegue y vuelo, y su mando redondo. Es una vela que dará grandes satisfacciones a los pilotos que están descubriendo la magia de las térmicas y los vuelos de cross, a la vez que otorga una confianza al piloto que es crucial para la progresión en nuestro deporte. Sus características de agilidad son suficientes para garantizar la diversión a quien guste de los juegos más dinámicos, pero con una retención de energía contenida para evitar los riesgos que conlleva una respuesta más rápida y que son, justamente, los que se pretenden erradicar de la nueva clase DHV 1-2, en la que la Golden aprueba con distinción en todos los apartados.

(ver ficha técnica)

 


Para quien
Si eres un piloto que está enganchado con el vuelo y no quiere sustos, la Golden puede ser una buena opción para exprimir las térmicas y hacer kilómetros. Si ya saliste de la escuela y has tenido tiempo de aprender a hacer buenos 360, meter orejas con confianza y sentir las reacciones de la vela, la Golden también puede ser una opción a considerar. Sin embargo, no es una vela de iniciación, pues tiene suficiente respuesta en los mandos y agilidad como para requerir experiencia y dominio de parte del piloto.

 

 

 

 

 

 


  • Lo + Estupenda combinación de mando suave y pilotaje corporal. Inflado fácil.
  • Lo – No haberla tenido cuando comencé a volar en térmicas...

Agradecemos al importador de Gradient
en España, Parapente Pirineos,
habernos facilitado el parapente
para realizar esta prueba.

Más info: www.parapentepirineos y www.gradient.cx


*Prueba realizada en una Golden 24, con 72 kg de peso total, por Claudia Riquelme (piloto de parapente desde 1994 y periodista de Ojovolador) con la asesoría técnica de Daniel Crespo.

 

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