








Jazz Pro Design
La Jazz es una interesante opción en el segmento de velas intermedias y pequeñas. Pudimos probar la talla S en diversas condiciones: descensos sin viento, vuelo con motor (Leer Jazz Paramotor) y vuelo térmico (Leer Jazz Térmicas), y en todas ellas nos demostró buenas cualidades como vela intermedia segura y sencilla de volar.
Entre lo más atractivo de esta vela está su bajo peso respecto a otros modelos de su clase: sólo 4,9 kilos en la talla S y 5,7 kg en la L (alrededor de un kilo menos que la mayoría de sus competidoras), que no sólo se notan en la espalda (agradecida) sino también al inflarla, una tarea que apenas requiere esfuerzo para que la vela se coloque sobre la cabeza del piloto en cualquier condición de viento. La ligereza de la tela también tiene un efecto positivo sobre el reinflado tras una plegada, por ejemplo, aunque seguramente pocas veces será necesario reinflarla pues se mantiene muy sólida incluso en turbulencias. El mando es progresivo y con presión, adecuado para pilotos con poca experiencia, y exige usar el cuerpo para conseguir giros buenos y precisos, aunque permite sentir las térmicas e incluso aprovechar las ascendencias estrechas. Es una vela capaz de responder con agilidad al pilotaje, pero tiene una tendencia natural a ponerse sobre la cabeza del piloto otra vez apenas soltamos el freno y está amortiguada lo justo en cabeceo y alabeo. Lógicamente, se trata de una vela para volar, incursionar en vuelos de cross y pasarlo bien, pensada para pilotos con poca experiencia o intermedios, así que la acrobacia está totalmente desaconsejada por el fabricante pues sacaría a la vela de la configuración normal de vuelo.
En cuanto a velocidad, a manos libres medimos 38 k/h para una carga de unos 72 kg (el rango de peso es de 60-80 kg) y a unos 1800 msnm. El acelerador es algo duro y largo (los pilotos pequeños deberán poner doble pedal o ajustar muy bien la longitud), pero llega hasta 49 k/h a máxima velocidad (50, según el fabricante), dando siempre sensación de solidez.
El esmero que ha puesto la marca austriaca en el diseño del Jazz se nota en los detalles, desde una atractiva y característica combinación de colores, hasta el diseño: bandas con protectores para las poleas del acelerador, línea especial para meter orejas, bolsillos ‘Ram-Air’ en el borde de ataque para mayor estabilidad a máxima velocidad, cajones de diámetros variables, bolsa interior con bolsillo transparente para poner la identificación del piloto, etc. En resumen, un parapente adecuado para pilotos novatos que están progresando o para los que tienen experiencia pero no desean preocupaciones en vuelo (o sea, la mayoría) y también en una talla S muy adecuada para la mayoría de las chicas que no superen los 60 kg (o chicos pequeños), que les permitirá progresar con rapidez y seguridad, o volar sin grandes preocupaciones. En la amplia categoría DHV 1-2, la Jazz se encuentra en el medio, más cercana quizás a la categoría 1 que a la 2, una vela tranquila y con prestaciones adecuadas para este segmento.
Una Cuestión de Tamaño
El principal dolor de cabeza para buena parte de las chicas que se inician en el parapente es encontrar velas que se ajusten a peso-piloto de alrededor de 50 kg y, al mismo tiempo, les ofrezcan las prestaciones y seguridad que buscan. Afortunadamente, desde hace algunos años las fábricas están prestando más atención al segmento de “pilotos ligeros” a la hora de sacar nuevos modelos. Especialmente en Asia, quizás por el impacto del parapente en ese continente donde la gente es más pequeña, fábricas como Edel o Gin ya incluyen tallas XS, e incluso XXS, en la mayoría de sus modelos. Las fábricas europeas han centrado sus esfuerzos en las nuevas velas intermedias-seguras o DHV 1-2, que son las más populares, y ahora es posible encontrar cierta variedad de ellas en tallas pequeñas. No hay una estandarización en cuanto a tallas, lo que para un fabricante es una XS luego tiene un rango de peso de 65 a 85 kg, por lo que un piloto de 50 kg quedará en la mitad inferior del rango y no en el óptimo para aprovechar al máximo las prestaciones y velocidades de la vela; mientras que para otro fabricante una talla S puede ir de 60 a 80 kg, mucho más adecuada para los pilotos ligeros.
Ése es el caso de la Jazz de Pro-Design.
Más info en la página web de Pro-Design
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¿Por qué para chicas / pilotos ligeros?
El peso: apenas 4,9 kg, conseguidos gracias a la tela Porcher 9017 E77A con un barniz ligero pero que de gran durabilidad (según el fabricante), además de líneas de diámetros variables, más finas en las cascadas superiores y más gruesas al salir de las bandas; y la disminución de la cantidad de costillas en V.
El inflado: extremadamente fácil y libre de esfuerzo. El control de campana es también muy sencillo, permitiendo progresar con rapidez y no depender de otros para “asistencia” en el despegue.
Las bandas: del largo adecuado para alcanzarlas en todo momento, ya sea para controlar el ascenso de la vela en el despegue, para hacer alguna corrección, o para tirar de las B.
Las velocidades: sin necesidad de usar lastre se puede alcanzar prácticamente todo el rango de velocidades, con una buena velocidad a manos libres de alrededor de 37k/h hasta casi 50 k/h con acelerador a fondo.
La seguridad: muchas chicas quieren volar sin estrés
ni complicaciones, así que la clasificación DHV 1-2 de la Jazz
y su comportamiento confiable y seguro la hacen una opción muy adecuada.