| Éste
es un parapente que conjuga todas las características que
han hecho famosa a UP: un pilotaje activo y directo y una estética
elegante y deportiva, con interesantes detalles de construcción
como el borde de ataque que alterna bocas de cajón pequeñas
con otras más grandes, manteniendo buenas características
de inflado y presión interna.Para su construcción,
la fábrica se basó en sus modelos de competición
aplicando ajustes en el trimado. El nuevo diseño de la vela
apuntó a obtener máxima estabilidad incluso a velocidad
máxima y los anclajes de línea van cada 3 cajones
para una mínima resistencia parásita (lleva 152 líneas
en total), manteniendo la tensión en el extradós gracias
al sistema de costillas internas en V.
Fotos:
Ojovolador |
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Cuando
recibimos esta vela nos gustó la combinación de colores
naranja y gris con la ya tradicional línea negra UP al centro,
una estética deportiva y sobria a la vez. Por suerte al día
siguiente pudimos hacer el primer vuelo en el despegue oeste de
Pedro Bernardo, nuestra zona habitual de vuelo. Las condiciones
eran de viento algo fuerte, con térmicas rotas y difíciles.
Al no conocer las características de este parapente teníamos
nuestras dudas si sería fácil o no salir con ella
, pero con rachas de 30 k/h no dio ningún problema: incluso
con rachas cruzadas y algo de turbulencia, tirando un poco de de
bandas y controlando con el freno para evitar que adelantara, la
vela infló bien y fácil -tal como dicta su homologación
DHV2.
Un
Parapente equilibrado.
Las
primeras sensaciones fueron de una vela muy sólida y con
mucha presión interior. De aspecto sencillo, no se ve ni
se siente agresiva. A esa presión interior contribuye su
estructura interna en panel de abeja, que aunque
no se ve hace que la tensión esté muy bien distribuida
dentro de los cajones y esto a nivel práctico se traduce
en menores pérdidas de presión interna ante los movimientos
del aire. En este vuelo también pude comprobar la facilidad
del uso del acelerador y su eficacia. Es algo duro pero se puede
utilizar con bastante seguridad incluso con viento fuerte y algo
de turbulencia. En nuestro vuelo algunos pilotos se quedaron sin
despegar mientras que con la Summit2 se podía navegar con
soltura.
En
cuanto al mando, en este primer vuelo y con térmicas
rotas, tuve que adaptarme al estilo de pilotaje de la vela, con
un recorrido de freno corto, preciso y con sensación
de bastante presión. Para subir en estas ascendencias difíciles
tuve que probar diferentes velocidades y formas de girar hasta cogerle
'el punto' y quedarme en una espiral subiendo a la mejor tasa de
ascenso. El proceso requirió una adaptación usando
freno y cuerpo, especialmente porque ese día había
mucho viento, pero a cambio devolvió buenas sensaciones y
un buen rato de pilotaje deportivo.
Velocidad
y pilotaje dinámico
Días después, durante la concentración del
Bierzo, pudimos hacer 3 ó 4 horas de vuelo en buenas condiciones,
con térmicas hasta +4 y cúmulos pequeños, techos
a 2800m y poco viento. Aquí otra vez confirmamos el despegue
fácil, eso sí hay que llevar la banda hasta arriba
pues en caso contrario la vela puede tener tendencia a quedarse
atrás, pero una vez arriba la vela se desliza bien en el
aire. Tiene una velocidad a manos libres de 37-38km/h, que permite
entrar cómodamente en las ascendencias. La vela devuelve
información y si tienes una silla de anclaje bajo puede ser
una delicia para el pilotaje. En
definitiva, tiene buenas cualidades para subir en térmica
y es fácil moverse en las ascendencias buscando el mejor
núcleo: no se atasca ni tiende a volver al vuelo recto, especialmente
si la banqueas un poco.
Transiciones
cómodas
La Summit2 se muestra dócil en las transiciones, tanto a
manos libres como usando el acelerador. Es fácil mantener
una velocidad entre 45 y 50 k/h. Nos dio una velocidad máxima
(chocando las poleas) de 52 k/h llevándola bien cargada.
Tuvimos oportunidad de probar la velocidad mínima en la ladera
de San Agustín (León), donde la entrada de un frente
nos regaló una ladera flotona y dinámica con la cual
nos divertimos haciendo pasadas rasantes y wing-overs, probando
los comportamientos de la vela en estas maniobras. Es posible llevar
la Summit2 hasta casi los 22 k/h pero hay que hacer un buen esfuerzo
en los frenos porque se ponen muy duros. Los pilotos fuertes y sensibles
notarán en cada semiala los avisos de que la vela va llegando
a su velocidad mínima, con lo cual será difícil
que entre una pérdida por error. |





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| Wingovers,
plegadas y orejas
Con los wingovers comprobamos como nuevamente
Up se sale: ha conseguido una vela que acumula muy bien la
energía y permite redondear los giros con facilidad
utilizando el cuerpo y los frenos. En apenas dos penduleos
ya podemos estar pasando por encima del eje de la vela.
En cuanto a los 360º, en media vuelta
estamos bajando a toda velocidad (entre -15 y -16m/s) y podemos
salir descomponiendo la energía en un par de giros
o en uno solo, pero con una buena trepada y una abatida
no-violenta. De hecho, al practicar unos 'delfines'
comprobé que la vela tiene mucha estabilidad
en cabeceo.
Para meter orejas hay que tirar de la línea
exterior porque no cuenta con tiraorejas. Tiene bandas tradicionales,
anchas y robustas, de aspecto tranquilizador. Las orejas con
una línea son pequeñas, bajando la tasa de caída
poco. En vuelo recto se mantienen, pero al primer giro con
el cuerpo comienzan a abrirse solas.
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Para
finalizar esta batería de sensaciones con la Summit2
le metí un buen tirón de banda a la A comprobando
que entraba una buena plegada de 50% o
más, pero que podía estabilizar con el cuerpo
e incluso recorrer la ladera de un lado hacia el otro. La
reapertura fue automática con sólo soltar
la banda.

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Paramotor.
Las
cualidades deportivas de la Summit2 encajan muy bien con el
vuelo en paramotor.
El despegue resulta 'comodón', la vela sube
enseguida y su sistema de ventilación interno hace
que la vela se llene de presión muy rápido para
ofrecer sustentación.
Es un parapente dócil pero con espiritu deportivo,
que no desentona lo mas mínimo a la hora de los giros
cerrados pero que sobretodo cuenta con la gracia del equilibrio
y la sobriedad, un valor interesante para el vuelo en paramotor.
Con
ella se pueden trazar perfectamente bien los giros y ajustarnos
al milímetro a nuestra aproximación. Su pilotaje
requiere algo de fuerza pero compensa por la seguridad extra
que ofrece el llevar el empuje del paramotor.
La
Summit2 se lleva bien con paramotor como para ser una opción
válida incluso para pilotos más avanzados que
la usen exclusivamente para ese fin.
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Conclusión
La vela intermedia de UP encaja a la perfección en
la mitad de su homologación DHV2, su nivel de seguridad
es elevado pero no deja de ofrecer sensaciones dinámicas.
En cuanto a prestaciones, dentro del marco de su categoría
no se queda detrás: tiene buenas cualidades para subir
en térmicas y luego mantiene altas velocidades en transiciones.
La Summit2 seguramente será para su dueño una
fuente de buenas sensaciones.
Los pilotos con inclinación hacia el Acro que quieran
un poco de picante también podrán exprimir
el mando y se van a sentir recompensados con fuertes emociones.
Los pilotos con experiencia y gusto en el pilotaje van a encontrar
en la Summit 2 un parapente sólido, seguro y con todo
lo necesario para pasarlo bien en el aire.
Pilotos que ya lleven un buen tiempo en una vela de homologación
inferior (+100h) podrán pasarse a la Summit2 en toda
regla y empezar a disfrutar de un parapente con clase. |
- Lo
+
Mando corto y sensación en vuelo.
- Lo
-
El inflado requiere tirar de las bandas hasta que la vela
llegue arriba.
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Ver
ficha técnica Summit 2
*Prueba
realizada en una Summit 2 talla L, con carga total aprox. de 118
kg.
Piloto: Daniel Crespo Valdéz
Instrumento: Brauniguer Compeo.
Más
info: www.up-europe.com
El Importador en España es Air
productos
*Nuestros
agradecimientos a UP Europe por facilitarnos la Summit2 demo para
esta prueba.
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