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La fábrica española de parapentes Windtech, que celebra este año su 12º aniversario, ha sorprendido con su nuevo modelo intermedio avanzado, la Tempest, una vela DHV2 destinada a reemplazar a la vez a la Quarx 2 (DHV2) y a la Syncro, el modelo perfo (DHV2-3) de la casa.


Las razones las encontramos en las notables prestaciones de este parapente para su nivel de seguridad y a las soluciones que la marca ha introducido en ella para conseguir este equilibrio. Entre éstas destacan sus costillas flotantes o los pequeños bolsillos interiores en el intradós del borde de ataque, para otorgarle mejor rendimiento y resistencia a plegadas.

Se trata de una vela completamente nueva, con un perfil más bien grueso, de cajones abiertos, y con una planta y bóveda “calculadas” para dar una torsión aerodinámica que permitiera alcanzar el planeo máximo a todas velocidades, según explican en Windtech. El alaragamiento de la vela llega a 5,66 que la hace una de las más alargadas en su categoría. Es una vela bastante rápida a manos libres y con el acelerador pisado puede llegar sin problema a más de 55k/h, dependiendo de las condiciones y la carga.

Windtech aspira a cubrir las necesidades de un amplio espectro de pilotos con este parapente.

Nosotros creemos que a muchos les gustará la estabilidad, su forma de girar y lo fácil que resulta utilizar el pedal del acelerador.

Recibimos una Tempest M para esta prueba, justo a tiempo para llevarla con nosotros a Chile. Fue allí donde la volamos en diversas condiciones y lugares, desde una suave ladera frente al mar en Valdivia, térmicas andinas en Santiago, un ventarrón en La Serena, o la famosa termo-ladera de Iquique, en el desierto de Atacama.

Seguridad
Una de las cualidades que más nos gustó de la Tempest en cuanto a su comportamiento dinámico es su gran estabilidad en el eje de cabeceo. Es una vela sólida, con una sana tendencia a recuperar el vuelo recto sin grandes trepadas o abatidas.
Probamos muchas plegadas. Tirando una banda A, la vela tiende a mantenerse abierta hasta muy abajo la mano, luego pliega el borde de ataque manteniéndose el ala medio llena. Hay que ser muy enérgico para tumbar toda el ala.
El inicio del giro es blando, sin tendencia a dispararse. Con sólo contrarrestar con el cuerpo se podía mantener la trayectoria. Una vez que soltábamos la banda, la vela tendía a reabrirse por sí misma.

Durante las pruebas tuvimos oportunidad de volar en diversos tipos de térmica, algunos vuelos suaves y otros no tanto, con térmicas estrecha y núcleos potentes. En estas condiciones notamos que si un plano se queda sin presión cuesta que pliegue. La pérdida de presión llega más bien en forma de ‘acordeón’, es decir que no se descuelga el ala sino que da la impresión de encogerse sobre sí misma perdiendo envergadura, para volver a recuperarse generalmente sola. Algunas veces nos sorprendió una pequeña plegadita, en que la orejilla se enroscaba un poco pero reabría en el acto. Aparte de eso no llegamos a sufrir ninguna plegada involuntaria importante.

Las orejas se meten fácilmente gracias a las A divididas. Se quedan metidas y permiten pilotar con el cuerpo. No salen solas pero con un par de penduleos ya reabren.

Usando cuerpo y freno se puede conseguir entrar en una espiral centrifugada en un solo 360, consiguiendo altas tasas de descenso aunque con un esfuerzo físico significativo, como toda maniobra con altas g. Gracias a la característica propia del perfil, que consigue recuperar el vuelo sin grandes trepadas o abatidas, la salida puede ser muy gradual.

Probando delfines notamos como está contenida en cabeceo: costaba hacer que la vela abatiera en un ángulo mayor a 45º y en ningún momento se sentía que el borde de ataque quisiera meterse, la vela se mantenía sólida y llena de presión.


Pilotaje y tacto.
La Tempest tiene un recorrido de freno relativamente corto. En unos 20 cm podemos acceder al pilotaje dinámico, hacer giros “alegres”, aprovechar las térmicas, sin llegar a la acrobacia. El freno no es ni duro ni blando, con la presión justa para "sentir" todo lo que ocurre en el ala.
De todas las velas Windtech que hemos tenido oportunidad de probar nos parece la más conseguida y divertida a nivel de pilotaje, con un mando directo y mucha sensacion de control sobre el ala.
El primer tercio de freno permite hacer giros planos y buscar la tasa de caída mínima. Para hacer giros más escarpados y acrobáticos, la Tempest pide más freno especialmente para terminar de redondear los wingover más inclinados, o para acercarse al punto de la pérdida. De otro modo, en el 95% de los casos nos mantendremos en los primeros 20 cm.
Un detalle curioso: la Tempest viene de fábrica con los frenos muy largos y tuvimos que acortarlos más de 10 cm para poder volar a gusto.

Rendimiento y referencias.
Se trata de un ala con un perfil autoestable que funciona muy bien en un amplio espectro de velocidades, se deja llevar con suavidad para aprovechar suaves ascendencias y también es capaz de girar enérgicamente para centrar núcleos estrechos. En cuanto al rendimiento, es una de las velas más rápidas y performantes que hemos probado en su categoría.

Nuestro piloto Nacho Montoro, quien voló la Tempest 27 con 98kg, la encontró rápida, dinámica y sólida. Tomando como referencia la UP Trango (DHV2-3), que es su vela habitual, la sensación que tuvo es que la Tempest vuela más, es algo más rápida y ofrece mayor solidez y estabilidad.

El mejor planeo que le otorga el fabricante es de más de 9 puntos, que coincide con nuestras apreciaciones (para conseguir esa fineza habrá que volar muy fino, con un arnés aerodinámico, pisando un poco el acelerador).

La tasa de caída mínima es cercana a 1m/s con unos 3 ó 4 kg de freno, a alrededor de 30 k/h. A manos libres alcanza los 38 km/h anunciados por el fabricante.

Los 58 k/h de velocidad máxima anunciados por el fabricante nos parecen realistas, siempre y cuando el ala vaya cargada. La tasa de caída a altas velocidades se mantiene muy bien, con lo cual es una vela rápida y seguramente muy competitiva en la categoría DHV2.

Las bandas B entran tras un buen esfuerzo, pero son muy estables (permiten bajar a entre -5 y -8 m/s.) sin tendencia al "croisant" La salida es sana, la vela se arma pronto ganando velocidad y sale por delante sin abatida brusca.

El acelerador de la Tempest no resulta duro y se deja pisar bien en todo el recorrido, algo útil para sacar provecho de las virtudes de este parapente. Volando rápido, mantiene la estabilidad y buenas tasas de caída.


Buenos acabados
Da gusto ver el ala, no tiene arrugas y tiene una línea de freno limpia. El borde de ataque y la definición interna de los cajones son una maravilla. Las bocas son pequeñas, con costillas flotantes (parte del SSS o Security Speed System de Windtech) para mantener el borde de ataque muy regular en vuelo. Lleva bolsillos internos en la parte inferior para evitar que el borde de ataque “flamee” en vuelo acelerado y el rendimiento se mantenga óptimo a traves de toda la polar. El suspentaje y las costillas diagonales internas (dos tipos diferentes de diagonales según el ancho de cajón y perfil, sin intercajones) consiguen un extradós muy limpio, sobretodo a nivel del borde de ataque, lo que se traduce en una mayor eficiencia del perfil y mejor rendimiento en todo el rango de velocidades.

Inflado
Como contrapunto a estas soluciones tecnológicas del diseño, podemos señalar que el borde de ataque es un poco más pesado de lo normal, de forma que hay que aprender a manejar ese peso extra, sobre todo inflando de espalda. Cuando tienes preparada la vela en el suelo los cajones ya mantienen la forma, listos para llenarse de aire. Pero si no hay un viento definido hay que dar un tirón enérgico a las bandas para evitar que el borde de ataque se caiga por su peso. Una vez que infla, sin embargo, el peso del borde de ataque ya no afecta en nada a la vela, que sube pareja y se mantiene compacta, sin apenas tendencia a adelantar o retrasarse.


M A T E R I A L E S
tela: Nylon Porcher Marine Skytex 44 g/m2
refuerzo en costillas: Dacrón 180 g/m2
refuerzo en borde de fuga:     Polyester 175 g/m2
líneas: Sheathed Kevlar 1.1/1.7 mm
maillones (quick links): Stainless steel 4 mm
bandas: Polyamida 20 mm

 

¿Para quién?

Es asequible a pilotos confirmados en DHV1-2 que deseen dar el paso a la categoría superior. La vela es viva y responde muy bien a los frenos, así que hay que cuidar el sobrepilotaje. El inflado requiere algo de pericia.

Los pilotos acostumbrados a la categoría 2 se encontrarán con un parapente en el tope de su clase pero que se deja llevar muy bien; para ellos podría ser una evolución natural.

Los pilotos de categorías superiores (perfo o DHV 2-3) van a encontrarse con un parapente que posiblemente vuela más que su actual 2-3, pero con un comportamiento más seguro. Para ellos sería un buen cambio si lo que buscan es volar más seguro sin perder rendimiento.

Por sus prestaciones es una buena opción para competidores que quieran participar en la categoría DHV 2.


Ficha técnica del fabricante

talla
23
25
27
29
superficie (m2)
23.11
25.2
27.06
29.1
sup. proyectada (m2)
20.75
22.59
24.26
26.1
envergadura (m)
11.45
11.95
12.38
12.84
env. proyectada (m)
9.58
10
10.36
10.74
alargamiento
5.66
5.66
5.66
5.66
alargamiento proy.
4.42
4.42
4.42
4.42
cuerda máxima (m)
2.50
2.61
2.70
2.80
cuerda mínima (m)
0.64
0.65
0.67
0.69
nº de celdas
61
61
61
61
altura suspentaje (m)
7.36
7.68
7.96
8.25
peso de la vela (kg)
6.7
7
7.3
7.7
peso en vuelo (kg)
60-80
75-95
90-110
105-130
vel. min-max*
24-58
24-58
24-58
24-58
vel. frenos sueltos*
38
38
38
38
homologación DHV
pend.
2
2
pend.

* datos aportados por el fabricante - velocidades tomadas con peso piloto medio al nivel del mar en Km/h.

Homologado DHV 2 (25-27) con el acelerador de serie


La Tempest mantiene la continuidad estética de Windtech, con el dibujo a tres colores y las flechas en blanco. Esta vez propone nuevas combinaciones de colores; nuestra favorita, la gris y azul...


Lo +: buen giro y prestaciones a tope.

Lo -: borde de ataque algo pesado.

*Pilotos de prueba.
Daniel Crespo Valdéz
Peso total en vuelo
120 kg.

Nacho Montoro
Peso total en vuelo
98 kg.

*Recibimos una Tempest 27, que tiene un rango de peso de 90 a 110 kg. Nacho la estuvo volando en la mitad del rango y yo, pasado en 10 kg . La vela va bien en el rango medio del peso. Nacho iba flotón, mientras que yo aumenté mucho la tasa de caída (aunque alcanzando velocidades impresionantes). Alguien con mi carga en vuelo debe usar la Tempest talla 29, de 105 a 130 kg.


*¿Has probado una Windtech Tempest y quieres dar tu opinión? Hazlo en el Foro de Equipos de la Comunidad de Pilotos Ojovolador, pincha aquí*

Otros parapentes de esta categoría probados en 2005: Sol Synergy 2, Gin Zoom, Nova Tattoo.


Más info: www.windtech.es (en español)

*Nuestros agradecimientos a Windtech por facilitarnos la Tempest para esta prueba.

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