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Seguridad
Una
de las cualidades que más nos gustó de la Tempest
en cuanto a su comportamiento dinámico es su gran estabilidad
en el eje de cabeceo. Es una vela sólida, con una sana tendencia
a recuperar el vuelo recto sin grandes trepadas o abatidas.
Probamos
muchas plegadas. Tirando una banda A, la vela tiende
a mantenerse abierta hasta muy abajo la mano, luego pliega el borde
de ataque manteniéndose el ala medio llena. Hay que ser muy
enérgico para tumbar toda el ala.
El inicio del giro es blando, sin tendencia a dispararse. Con sólo
contrarrestar con el cuerpo se podía mantener la trayectoria.
Una vez que soltábamos la banda, la vela tendía a
reabrirse por sí misma.
Durante las
pruebas tuvimos oportunidad de volar en diversos tipos de térmica,
algunos vuelos suaves y otros no tanto, con térmicas estrecha
y núcleos potentes. En estas condiciones notamos que si un
plano se queda sin presión cuesta que pliegue. La pérdida
de presión llega más bien en forma de ‘acordeón’,
es decir que no se descuelga el ala sino que da la impresión
de encogerse sobre sí misma perdiendo envergadura, para volver
a recuperarse generalmente sola. Algunas veces nos sorprendió
una pequeña plegadita, en que la orejilla se enroscaba un
poco pero reabría en el acto. Aparte de eso no llegamos a
sufrir ninguna plegada involuntaria importante.
Las orejas
se meten fácilmente gracias a las A divididas. Se quedan
metidas y permiten pilotar con el cuerpo. No salen solas pero con
un par de penduleos ya reabren.
Usando cuerpo
y freno se puede conseguir entrar en una espiral centrifugada
en un solo 360, consiguiendo altas tasas de descenso aunque con
un esfuerzo físico significativo, como toda maniobra con
altas g. Gracias a la característica propia del perfil, que
consigue recuperar el vuelo sin grandes trepadas o abatidas, la
salida puede ser muy gradual.
Probando delfines
notamos como está contenida en cabeceo: costaba hacer que
la vela abatiera en un ángulo mayor a 45º y en ningún
momento se sentía que el borde de ataque quisiera meterse,
la vela se mantenía sólida y llena de presión.


Pilotaje
y tacto.
La
Tempest tiene un recorrido de freno relativamente corto. En unos
20 cm podemos acceder al pilotaje dinámico, hacer giros “alegres”,
aprovechar las térmicas, sin llegar a la acrobacia. El freno
no es ni duro ni blando, con la presión justa para "sentir"
todo lo que ocurre en el ala.
De todas las velas Windtech que hemos tenido oportunidad de probar
nos parece la más conseguida y divertida a nivel de pilotaje,
con un mando directo y mucha sensacion de control sobre el ala.
El primer tercio de freno permite hacer giros planos y buscar la
tasa de caída mínima. Para
hacer giros más escarpados y acrobáticos, la Tempest
pide más freno especialmente para terminar de redondear los
wingover más inclinados, o para acercarse al punto de la
pérdida. De otro modo, en el 95% de los casos nos mantendremos
en los primeros 20 cm.
Un detalle curioso: la Tempest viene de fábrica con los frenos
muy largos y tuvimos que acortarlos más de 10 cm para poder
volar a gusto.
Rendimiento
y referencias.
Se
trata de un ala con un perfil autoestable que funciona muy bien
en un amplio espectro de velocidades, se deja llevar con suavidad
para aprovechar suaves ascendencias y también es capaz de
girar enérgicamente para centrar núcleos estrechos.
En cuanto al rendimiento, es una de las velas más rápidas
y performantes que hemos probado en su categoría.
Nuestro piloto
Nacho Montoro, quien voló la Tempest 27 con 98kg, la encontró
rápida, dinámica y sólida. Tomando como referencia
la UP Trango (DHV2-3), que es su vela habitual, la sensación
que tuvo es que la Tempest vuela más, es algo más
rápida y ofrece mayor solidez y estabilidad.
El mejor planeo
que le otorga el fabricante es de más de 9 puntos, que coincide
con nuestras apreciaciones (para conseguir esa fineza habrá
que volar muy fino, con un arnés aerodinámico, pisando
un poco el acelerador).
La tasa de
caída mínima es cercana a 1m/s con unos 3 ó
4 kg de freno, a alrededor de 30 k/h. A manos libres alcanza los
38 km/h anunciados por el fabricante.
Los 58 k/h de velocidad máxima anunciados por el fabricante
nos parecen realistas, siempre y cuando el ala vaya cargada. La
tasa de caída a altas velocidades se mantiene muy bien, con
lo cual es una vela rápida y seguramente muy competitiva
en la categoría DHV2. |


Las
bandas B entran tras un buen esfuerzo, pero son
muy estables (permiten bajar a entre -5 y -8 m/s.) sin tendencia
al "croisant" La salida es sana, la vela se arma pronto
ganando velocidad y sale por delante sin abatida brusca.

El acelerador
de la Tempest no resulta duro y se deja pisar bien en todo el recorrido,
algo útil para sacar provecho de las virtudes de este parapente.
Volando rápido, mantiene la estabilidad y buenas tasas de
caída.

Buenos
acabados
Da gusto ver el ala, no tiene arrugas y tiene una línea de
freno limpia. El borde de ataque y la definición interna
de los cajones son una maravilla. Las bocas son pequeñas,
con costillas flotantes (parte del SSS o Security Speed System de
Windtech) para mantener el borde de ataque muy regular en vuelo.
Lleva bolsillos internos en la parte inferior para evitar que el
borde de ataque “flamee” en vuelo acelerado y el rendimiento se
mantenga óptimo a traves de toda la polar. El suspentaje
y las costillas diagonales internas (dos tipos diferentes de diagonales
según el ancho de cajón y perfil, sin intercajones)
consiguen un extradós muy limpio, sobretodo a nivel del borde
de ataque, lo que se traduce en una mayor eficiencia del perfil
y mejor rendimiento en todo el rango de velocidades.
Inflado
Como contrapunto a estas soluciones tecnológicas del diseño,
podemos señalar que el borde de ataque es un poco más
pesado de lo normal, de forma que hay que aprender a manejar ese
peso extra, sobre todo inflando de espalda. Cuando tienes preparada
la vela en el suelo los cajones ya mantienen la forma, listos para
llenarse de aire. Pero si no hay un viento definido hay que dar
un tirón enérgico a las bandas para evitar que el
borde de ataque se caiga por su peso. Una vez que infla, sin embargo,
el peso del borde de ataque ya no afecta en nada a la vela, que
sube pareja y se mantiene compacta, sin apenas tendencia a adelantar
o retrasarse.

M
A T E R I A L E S |
| tela: |
Nylon
Porcher Marine Skytex 44 g/m2 |
| refuerzo
en costillas: |
Dacrón
180 g/m2 |
| refuerzo
en borde de fuga: |
Polyester
175 g/m2 |
| líneas: |
Sheathed
Kevlar 1.1/1.7 mm |
| maillones
(quick links): |
Stainless
steel 4 mm |
| bandas: |
Polyamida
20 mm |

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