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recibimos este parapente nuestra primera idea era volarlo con paramotor,
pues habíamos escuchado que la Tomahawk tenía muy
buenas cualidades para el vuelo motorizado y, de hecho, a nivel
comercial estaba resultando un éxito en Francia y Japón,
donde un nutrido grupo de pilotos la emplean con buenos resultados
en vuelo motorizado. Según la marca francesa ITV, se vende
50% para vuelo libre y 50% para motor y es el parapente que más
venden en este momento. En España también la hemos
visto en multitud de ocasiones de la mano de Nino Muelas, quien
recientemente consiguió con ella el título de Campeón
de España de paramotor.
Sin embargo, el primer vuelo que le hicimos a la Tomahawk 30 fue
en vuelo libre, un día de finales de invierno con térmicas
suavitas y condiciones en las cuales había que pelear mucho
para mantenerse en los ceritos.
No negaré que tenía mis dudas… Generalmente
un buen parapente para volar con motor se queda algo corto a la
hora de volar en libre.
Fue grande y grata la sorpresa al comprobar que la vela tenía
el mando muy progresivo y un giro plano y suave que me permitió
sin ningún problema ni exigencia particular aprovechar las
ascendencias y mantenerme a la misma altura que el resto de velas.
Gracias a este vuelo y los sucesivos en libre y en paramotor me
hice una idea clara de la versatilidad de la vela: la Tomahawk es
una elección perfectamente válida para quien se desempeñe
en ambas modalidades.
Fotos:
Ojovolador |
Construcción
característica:
La Tomahawk es una vela de construcción sencilla, con cajones
grandes y un sistema particular de costillas característico
-la vela tiene unas bocas de cajón trapezoidales y el intradós
“ondulado”- con lo cual consigue ser bastante ligera a
la vez que mantiene un extradós muy limpio y eficiente.
La construcccion es buena y la vela luce robusta. Cuenta con detalles
como clips magnéticos y refuerzos en las bocas de cajón,
borde de fuga y anclajes.
El diseñador fue Xavier Demoury, que en su larga carrera ha
hecho velas para diversas marcas francesas, siendo su “casa”
habitual Nervures. Según Heniu Dyduch, líder de ITV,
este diseño estructural de la Tomahawk ayuda a que la vela
mantenga una forma limpia cuando pilotamos con el cuerpo y mejora
la transferencia de peso entre cada semi-ala. “La deformación
es mínima y la carga que se traspasa de una mitad de la vela
a la otra se reparte mejor” nos explicó. |
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la
orejas: entran facilmente y si no las sujetas se
quieren abrir solitas.
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El
inflado
La vela tiene unas bocas de cajón bastante grandes
y eso permite que se llene de aire enseguida. Es un parapente
fácil de inflar y sube parejo, sin puntos duros ni
tendencia a caerse.
Incluso admite bien algunos errores típicos, como tirar
de las bandas de manera asimétrica.
Resumiendo, podríamos decir que el inflado está
más cercano al de una vela de escuela que de otra cosa,
cosa que siempre se agradece en el vuelo de paramotor.
El
giro
En vuelo, la respuesta al freno es bastante directa sin llegar
a ser seca o agresiva. En general, el giro es suave y bastante
plano. De hecho, si queremos un giro banqueado tendremos que
utilizar el cuerpo y trazar bien la trayectoria. Para que
lo entiendas fácilmente: si quisiéramos iniciar
un giro banqueado a la derecha lo mejor sería pendulear
levemente a la izquierda, para a continuación girar
a la derecha ya con una reserva de velocidad y así
redondear bien el giro y mantenernos en él con velocidad.
El mando requiere un poco de presión pero no llega
a ser duro.
Rendimiento
La Tomahawk está homologada como Acpul Standard, situada
como vela intermedia y aproximadamente como una DHV 1-2, y
sus prestaciones también son intermedias. En cuanto
a la tasa de caída, diría que llevándola
calzadita estamos en 1,1 m/s por lo menos en la talla 31.
En este aspecto está bien pues es posible aprovechar
ceritos y con buena mano es posible que incluso seas el más
alto de la térmica ;-)
La velocidad a manos libres es de 38 km/h. y se siente rapidita.
En cuanto a la fineza la encontramos frenando un toque a 36
km/h y es una vela más del pelotón de las Standard
o DHV 1-2 bajo los 8 puntos.
La velocidad máxima está en unos 46-47 km/h;
una velocidad interesante sobretodo porque la vela continúa
manteniéndose prácticamente igual de sólida
que si no le pisaras el acelerador, por tanto el acelerador
es bastante utilizable.
Plegadas
y otras maniobras
Siendo como es de sólida la Tomahawk, las plegadas
no llegan con facilidad. Incluso para provocarlas es necesario
pegarle un buen tirón a la banda. La vela casi ni se
inmuta, si compensas con el cuerpo ni siquiera gira, mientras
que si no hacemos nada y la dejamos, inicia el giro y simultáneamente
la reapertura.
La frontal reabre suavemente y apenas abate. En cuanto a las
bandas B, son durillas y hay que tirar con firmeza hasta superar
el punto de entrada, luego se ablanda y es más fácil
de mantener. La vela desciende muy estable entre -4 y -8 según
lo que tires de las bandas. Para recuperar no hay más
que subirlas gradualmente y de pronto la vela “recupera”
con una leve abatida.
Los wing-overs son suaves y hay que hacer un buen trabajo
pendular en al menos dos giros para conseguir pasar un poco
altos. |
| Paramotor
Como vela de vuelo libre la Tomahawk es una vela más.
Normalita, fácil y con unas prestaciones equilibradas,
sin mucho que destacar, hasta que te pones el motor en la
espalda... Cuando la vuelas en paramotor, con el peso y la
potencia extra, ganamos en velocidad, solidez y mando.
Gracias a eso la Tomahawk es una vela divertida con propulsión.
El despegue fácil es perfecto incluso para novatos,
la buena tasa de caída permite que estemos en el aire
rápidamente, y el rango de velocidades es totalmente
utilizable.
Pude
realizar varios vuelos, el primero de ellos durante la Pre-ruta
del Guadalquivir, y las sensaciones en el aire eran muy buenas.
Enseguida sentí confianza como para sacar fotos soltando
los mandos con toda tranquilidad. Podía mantener sin
problemas la trayectoria e incluso insinuar giros con el cuerpo.
El rango de velocidades me permitía realizar pasadas
a una velocidad muy baja sin sentir que la vela se quisiera
desplomar ni hiciera amagos de pérdida, pero lo que
realmente me gustó era la posibilidad de navegar pisando
el acelerador y consiguiendo esa sólida velocidad máxima.
Con el peso extra los giros son más picantes y si aprovechamos
las inercias podemos hacer giros y wingover bastante interesantes.
La estabilidad de cabeceo es enorme. Cuando me puse a hacer
delfines ayudado con el motor busqué a propósito
la plegada frontal, pero ésta no llegaba fácilmente.
Tuve que exagerar los movimientos hasta sentir un amago de
plegada, pero entonces con un toque del freno se ponía
todo en su sitio rápidamente.
Es
curioso que una vela tan “fácil” este dando
tan buenos resultados en competición. Quizás
sea por lo mismo: el piloto sólo tiene que preocuparse
por decidir a donde quiere ir en vez de estar compensando
faltas de presión. |


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Conclusión
La Tomahawk es sencilla y fácil de llevar. Sus reacciones
son sanas y sus prestaciones no dejarán cortos a los
pilotos de paramotor, sin duda quienes más la disfrutarán.
Los pilotos principiantes que tengan buena mano podrán
acostumbrarse a ella enseguida y los pilotos más veteranos
disfrutaran de la confianza que transmite. Si además
de vez en cuando quieren volar en libre con la Tomahawk, es
una opción muy interesante. ITV tiene un modelo aún
más fácil para pilotos principiantes, la Tepee,
que suponemos será a prueba de todo si está
antes que la amistosa Tomahawk. |
- Lo
más
Inflado súper fácil.
Excelente relación para un uso combinado en libre
y paramotor
- Lo
menos
Apenas roza los 8 puntos de fineza en libre.
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PAP
RACING: El fabricante de Paramotores español
PAP ha incorporado a su gama de productos una versión
personalizada de la Tomahawk, a la que han bautizado “Pap
Racing”. Se trata de una Tomahawk con un diseño
de extradós original en 3 colores que llama la atención
sobre el borde de ataque y los estabilos, realizado en forma
especial por Ojovolador. El intradós se ha dejado blanco
para facilitar la colocación de un logo de sponsor
en él. La gente de PAP eligió a este parapente
por considerarlo la mejor opción para el vuelo motorizado
y porque sus propios distribuidores en Japón y otros
países están teniendo una gran demanda por Tomahawks
para vuelo en paramotor. |
*Prueba
realizada en una Tomahawk L
Pilotos: Daniel Crespo Valdéz
Instrumento: Brauniguer Compeo.
Más
info: www.itv.fr
*Nuestros
agradecimientos a Heniu Dyduch , por facilitarnos la vela demo para
esta toma de contacto.
*Desde
tiempo ITV está representada en España por
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