| Primeras
impresiones
La
primera "ojeada" que le hicimos a la Vega estuvo bastante
bien. Esta vela cuenta con una construcción muy cuidada,
remates en las costuras, refuerzos en el borde de fuga y en el borde
de ataque, y cintas de carga en toda la línea de suspentaje.
En general la vela parece hecha para durar y los materiales empleados
no ofrecen dudas ya que son los empleados por la mayoría
de fabricantes.

Los
65 cajones de la Vega conforman un ala muy limpia, de aspecto
más bien avanzado
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La
Vega infla en bloque y no requiere ningún tipo de
preparación especial.
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Detalle
de los anclajes y del refuerzo en el borde de fuga |

El
giro es una de las virtudes de la Vega, no tiende a banquear
y resulta muy eficiente para subir en térmica |

Foto: Miki Ventaja
El
pedal de acelerador es muy eficaz y transmite total confianza,
lo cual invita a usarlo |


Paramotor
Mi primer
vuelo con la Vega fue en paramotor y enseguida llegué a un
par de conclusiones. Con el paramotor el freno me resultó
algo duro para girar, quizás debido al peso extra, pero -eso
sí- me sustentaba muy bien metiendo poco gas.
Pude volar con ella en la ruta de Alburquerque y, en general, me
fue bastante bien, navegaba con mucha soltura y el consumo se mantenía
reducido gracias a su buena tasa de caída. Pero, como decía,
para girar tenía que meter bastante mando y cuerpo. Comparativamente,
en vuelo libre va mucho más suave.

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La
Vega tiene un alargamiento de 5,7 (4,4 proyectado), está
homologada Afnor/CEN Standard (en Aerotest) y podríamos equipararla
a una DHV 2. La planta es elíptica y sus 65 cajones, -bastantes
para un ala intermedia- conforman un ala muy limpia de formas y
con el borde de fuga bastante recto lo cual define una línea
de freno nitida y eficaz.

La
Vega, y en general toda la gama de Axispara, viene en 2 colores
y en un diseño distintivo más bien sencillo. Hoy en
día, cuando muchos fabricantes ya usan 4 colores, me resulta
algo simple aunque por otro lado la vela se ve limpia y, comentando
con algún otro piloto, comprobé que a muchos les gusta
esta sencillez. Supongo que eso no esta mal si aprovechan el tiempo
ahorrado en desarrollar velas seguras y performantes. ¿Será
éste el caso?
La
bandas son muy robustas y correctas, cuentan con un sistema de acelerador
corto y efectivo con poleas de buena calidad, aunque algo anchas
y el puño del freno podría ser mas blando. Cuestión
de gustos...

Al
aire
Nuestro
primer vuelo fue en Pedro Bernardo en un día de invierno
con térmica floja y ciclos suaves en el despegue. La Vega
no exige ninguna preparación especial, con poco viento sólo
pide que la acompañemos con las bandas. Infla muy homogénea
y una vez arriba no es difícil mantenerla pues requiere pocas
correcciones de freno. A pesar de no haber mucho viento, la sensación
de sustentación es muy buena y apenas un par de pasos bastan
para colocarme en el aire.
Giro
sensible y eficaz en térmica
Hay
algo de inestabilidad y decido abrirme directamente hacia el morro
de enfrente, navego con suavidad y voy percibiendo claramente los
movimientos del aire, un poco en la silla pero sobretodo en los
mandos que mantengo con una leve presión para irme haciendo
con el ala.
Justo
antes de llegar al morrete comienza a pitar mi Compeo. Avanzo y
me abro un poco a la derecha para a continuación iniciar
un giro suave a la izquierda.
¡Oooh,
qué maravilla! Entro en la térmica como cuchillo
en mantequilla caliente, ¡qué suavidad..! Sí
señor, me he quedado encantado, el giro es fenomenal, muy
plano y equilibrado. La he enganchado a la primera y con muy poco
esfuerzo me mantengo en una termiquilla invernal con el núcleo
totalmente centrado entre +1 y +2,5
Un
poco de cuerpo y aplicar unos 4 kg al lado interior, el lado exterior
solo pide mantener un poco de presión, para mantener un giro
uniforme y muy eficaz para subir. En este apartado, la Vega tiene
un Sobresaliente.

Una
vez que hago techo decido probar unos cuantos wingovers; aquí
la cosa cambia, la Vega no es muy nerviosa y su diseño apunta
más al vuelo de rendimiento que de Acro. Sí se deja
hacer wingovers, pero hay que trabajar mucho la trayectoria y, definitivamente,
hay que cadenciarlos muy bien para hacer péndulos de cierta
magnitud. Meto una espiral centrifugada y tres cuartos de lo mismo,
exige mucho freno y tiene una saludable tendencia a estabilizar
el vuelo. En definitiva, ésta no es la música para
bailar con la Vega. Así que decido volver a meterme en la
térmica, que es donde más a gusto está y tras
volver a hacer techo disfrutando de su buen rendimiento me estiro
en la silla y me decido a probarla en vuelo recto y transiciones.

Un
acelerador muy útil
A frenos libres nos mantenemos en 38Km/h con una sensación
equilibrada de avanzar y flotar. El acelerador me resultó
muy cómodo, tiene un recorrido relativamente corto y no resulta
duro. A medio pedal y navegando en aire con cierta inestabilidad,
la sensación de seguridad es total: se lo come todo y avanza
a 50 km/h sin inmutarse ni caer demasiado. Pisando a tope la tasa
de caída, lógicamente, aumenta bastante pero continúa
manteniendo una notable estabilidad y consigue una nada despreciable
velocidad de 55-56 Km/h.
Para
llegar a la velocidad mínima de 24 Km/h hay que aplicarse
bien con el freno. Con más de 8kg de esfuerzo estaremos al
borde mismo de la pérdida así que habrá que
estar atentos a los desplomes.
Seguridad
Gira plano y se mantiene girando sin tendencia a acelerarse.
A partir de unos 30 grados cuesta inclinarla, es estable en cabeceo
y además toda el ala vuela en conjunto, sin movimientos de
las medias alas, asi que resulta fácil de volar y entender.
Los mandos se ponen duros gradualmente y es difícil llevarla
cerca de la pérdida. Las orejas entran cómodamente
gracias a la banda A dividida y reabren enseguida. Para meter una
buena plegada asimétrica tienes que agarrar la banda por
arriba y pegar un buen tirón; el giro resultante es suave
y, a pesar de un alargamiento de 5,7, la vela no se acelera en el
giro sino que tiene tendencia a reabrir antes de completar un 360º.

Conclusión
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| La
Vega parece hecha para el vuelo en térmica y el cross.
Es bastante accesible en cuanto a su nivel de exigencia, el
giro resulta directo aunque es franco y fácil de entender,
su estabilidad, velocidad y un acelerador cómodo definitivamente
la convierten en una maquina ideal para vuelos de distancia.
Además, resulta "flotona" y a poco que te
lo curres podrás estar arriba en cualquier
ladera.
La Vega es accesible para pilotos que hayan progresado en
velas DHV 1-2 y, sin embargo, no aburrirá a pilotos
provenientes de velas más avanzadas.
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Lo
+ Giro en termica muy
eficiente
Lo
- Poco
acrobática |