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| El
parapente es la forma más sencilla y emocionante
de volar y también el aparato volador más
ligero que existe: un equipo de vuelo completo ronda
los 20 kg., y se despega y aterriza con los pies. |
Uno de los primeros prototipos de parapente fue éste,
diseñado por el ingeniero de la NASA David
Barish, que logró despegar de una ladera en
1965.
Abajo, un modelo de alto rendimiento de 2010

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El
parapente nació a finales de los años
70 como una derivación del uso de paracaídas
para descender desde montañas con fuertes pendientes,
de ahí su nombre 'para-pente'. Los primeros
parapentistas eran en su mayoría escaladores
que buscaban una manera sencilla de bajar de las cumbres
una vez que las habían alcanzado, pero su evolución
hacia verdaderos planeadores capaces de engancharse
a las corrientes térmicas ascendentes, subir
y mantenerse en el aire durante horas convirtió
al parapente en un deporte en sí mismo, recreacional
y competitivo, que hoy practican miles de personas
en todo el mundo y que cuenta con circuitos de competición
de alto nivel para sus dos disciplinas, el vuelo de
distancia o ‘cross-country' y la acrobacia.
¡TODOS
A VOLAR!
El parapente atrae a hombres y mujeres de las
más diversas procedencias, edades y orígenes,
apasionados por la posibilidad de volar en pleno
contacto con la naturaleza, utilizando los recursos
que ésta ofrece, y por la belleza del
paisaje visto desde el aire. Hay pilotos que
han comenzado a volar a edades tan tempranas
como 10 o 12 años, y otros que con más
de 70 siguen practicando el vuelo libre. |
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Debido
a las altas prestaciones de los actuales parapentes
ya no se necesitan pronunciadas pendientes para despegar,
basta con una ladera enfrentada al viento (que debe
tener una intensidad entre 10 a 25 k/h) , y también
se puede realizar el primer vuelo sin saber nada:
en un parapente biplaza junto
a un piloto calificado. Incluso se han inventado
máquinas propulsoras que permiten despegar
desde suelo llano dando lugar a un deporte distinto,
el Paramotor o ‘parapente
motorizado' .
Pese
a estar considerado como un deporte “extremo” el parapente
no conlleva grandes exigencias físicas para
aprender a volar y es posible mantener un elevado
nivel de seguridad en todos los vuelos, siempre y
cuando se aprenda a volar en una buena escuela, mejorando
posteriormente los conocimientos propios y la habilidad
en el aire, además de utilizar el equipo más
adecuado a cada persona. |
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| El
equipo está formado por el parapente, una estructura
de tela ligera auto-inflable que recuerda a un paracaídas
(aunque con alargamiento y envergadura mayores y una
estructura más compleja), formado por varias
celdas abiertas por un extremo lo cual permite que se
llenen de aire y que la estructura mantenga una forma
aerodinámica para posibilitar la sustentación
en el aire, tal como las alas de un avión, –y
así, volar. El parapente va unido mediante finas
cuerdas de material altamente resistente a un arnés
en el que el piloto va sentado disponiendo de un mando
en cada mano que, al accionar la parte trasera de cada
semi-ala, le permite variar la trayectoria de vuelo.
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No
se necesitan condiciones especiales para aprender a
volar, sólo basta con ser capaz de correr y estar
medianamente en forma para subir pequeñas pendientes
llevando el equipo. El vuelo debe aprenderse en una
escuela calificada. La mayoría de las zonas de
parapente más populares cuenta con escuelas instaladas
en ellas, generalmente registradas (y reconocidas) ante
asociaciones o federaciones nacionales, que disponen
de los equipos de entrenamiento adecuados para prestar
a los alumnos durante el curso. Así, no es necesario
comprar el equipo para aprender. |
Los
sistemas de instrucción varían de
un país a otro, aunque los cursos de iniciación
suelen durar alrededor de 10 días de instrucción
práctica, tras los cuales el piloto ya es
capaz de despegar y aterrizar solo. Los cursos de
iniciación suelen incluir también
algunas clases teóricas que incluyen los
conceptos básicos de la aerodinámica
y el vuelo, la estructura y operación del
parapente y algunas nociones de meteorología.
A
la hora de elegir una escuela es importante tener
en cuenta algunas cosas, por ejemplo, la certificación
y licencias de la misma (y/o del/los instructor/es),
que cuenten con equipos en buen estado –los parapentes
no deben estar rotos o muy desgastados y deben estar
homologados para nivel básico o escuela,
los arneses o sillas deben estar en buenas condiciones
y llevar una protección en la espalda, deben
darte un casco para proteger tu cabeza en cada vuelo-,
que te proporcionen una radio para darte instrucciones
en los vuelos de altura y, normalmente, que el instructor
cuente con un ayudante de manera que siempre haya
un responsable tanto en el despegue como en el aterrizaje
para darte indicaciones por radio y así evitarte
riesgos.
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*Desaconsejamos totalmente intentar
aprender a volar solo, sin la supervisión de
un instructor calificado, por los altos riesgos implícitos
en el mal uso de un equipo de parapente.
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Tras
las explicaciones preliminares, la primera fase de
cualquier curso comienza por la práctica de
inflados con carrera, sobre terreno llano. Estos consisten
en controlar el parapente para que pase de ser una
tela sobre el suelo a convertirse en un planeador
sobre la cabeza del piloto, y aprender a mantenerlo
sobre nuestra vertical sin que se nos caiga utilizando
los mandos que llevamos en las manos, que permiten
dirigir al parapente hacia un lado o el otro.
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Colinas
bajas o pendientes suaves serán el escenario
de la siguiente fase, en la que los alumnos consiguen
sus primeros vuelos cortos, experimentando la sensación
de volar por apenas unos segundos, para aprender a
despegar y a manejar su ala ya en el aire, pero con
un gran margen de seguridad. En áreas que no
tienen ninguna colina disponible se pueden utilizar
tornos especiales para remolcar el parapente a baja
altura.
Según
progresan sus habilidades, los alumnos se trasladan
a laderas más altas o empinadas (o remolques
más altos con torno), haciendo vuelos más
largos y aprendiendo a hacer giros con el parapente
y controlar su velocidad y trayectoria para conseguir
una buena aproximación, es decir, aterrizar
correctamente en la zona en la que se quiere aterrizar.
Luego se pueden practicar incluso giros completos
en 360°, aterrizajes de precisión, maniobras
de descenso básicas como las “orejas” y otras
técnicas más avanzadas que muchas escuelas
incluyen en sus cursos de progresión.
Las
instrucciones de vuelo en esta parte del entrenamiento
normalmente se proporcionan por radio, particularmente
durante los primeros vuelos. Hay escuelas que realizan
esta fase en vuelos biplaza o tandem, es decir, vuelos
dobles en que el alumno va acompañado por el
instructor en un mismo parapente. Volar en biplaza
es también una forma de experimentar el vuelo
sin necesidad de hacer todo el curso, o antes de un
curso para saber si realmente uno quiere aprender
a volar en parapente.
Las
prácticas en el campo se combinan con algunas
lecciones teóricas que cubren temas como meteorología,
aerología y las normas generales de vuelo visual
y comportamiento en tráfico aéreo. |
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¿Sabías
que..? |
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El parapente es una aeronave de vuelo
libre (sin motor) y despegue a pie, totalmente flexible,
que no lleva ninguna estructura rígida fuera
del arnés del piloto.
Todo el equipo cabe
en una mochila y pesa 15 a 20 kg. ¡Puedes aterrizar e irte
caminando con tu aeronave en la espalda!
La mayor distancia recorrida en
vuelo por uno de estos planeadores es de ¡502
km!, lograda en diciembre de 2008 por el
sudafricano Nevil Hulett en un
solo vuelo sobre su país, aterrizando en
el vecino Lesotho.
La mayor altitud alcanzada por
un parapente es de 7750m, en un
vuelo de 224km realizado por el estadounidense Brad
Sander en junio de 2008, sobre el Himalaya de Pakistán.
El piloto más joven conocido
volaba ya a los 3 años de
edad (2006): se llama Luan y es hijo de una instructora
de parapente en Brasil. A esa corta edad, Luan despegaba
solo y hacía pequeños vuelos sobre
las dunas con un parapente especial para su tamaño,
vigilado atentamente por mamá.
Cada año en España se
realizan decenas de vuelos de más de 100 km y alguno incluso sobre 200
km.
El record de España está en
280 km recorridos en 2003 por el francés Patrice
Quillet desde Piedrahita (Avila), una zona conocida
como de las mejores del mundo para vuelos de distancia.
Para mantenerse en el aire los parapentes aprovechan
las ascendencias producidas al
calentarse el terreno sobre el que vuelan, conocidas
como térmicas. ¡La
tasa de ascenso puede llegar a ¡más
de 10 metros por segundo!
La tasa de planeo de los parapentes
va de 6:1 para los modelos 'sport',
a más de 10:1 para los últimos
parapentes de competición (comparados con
un promedio de 15:1 para las alas delta y hasta
60:1 para algunos planeadores), es decir, avanzan
entre 6 y 10 metros por cada metro de altura que
pierden.
El
piloto, en su arnés,
va unido al parapente mediante una serie de finas
cuerdas de material altamente resistente: cada
una de ellas por separado puede soportar el peso
completo del piloto.
El rango
de velocidad de un parapente
va de una mínima entre 20-24 km/h, hasta una
velocidad máxima de 50 a 65 km/h. El nivel
de cada modelo de parapente va destinado al nivel
de pilotaje de la persona: Los más avanzados
tienen un rango de velocidad y planeo mayor, pero
requieren habilidades de pilotaje experto y ofrecen
menor seguridad pasiva.
Los parapentes, en general, tienen
un área de entre
20 y 30 m² (el tamaño
a elegir depende del peso del piloto), con una envergadura
de 8 a12 m, y pesan entre 3 y 7 kilogramos. El peso
combinado de ala, arnés, paracaídas
de emergencia, casco, instrumentos, etc., es de entre
14 y 22 kg.
Los
parapentes más ligeros que
se pueden adquirir hoy pesan alrededor de 3
kg, con
lo que se puede tener un equipo completo que pese
más o menos 10 kg. Estos equipos están
pensados para escaladores y gente que sólo
quiere hacer descensos de montañas, pues tienen
menos prestaciones y su vida útil es menor. |
Todo
sobre el vuelo para voladores, en Ojovolador.com
Si estás ansioso por saber
más de parapente antes de comenzar tu curso,
te sugerimos que des un paseo por nuestra revista
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algo... |
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