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“La competición celebrada en el Lago Leman al borde de Villenueve, donde tantos grandes eventos se han llevado a cabo como los Red Bull Vertigo o el Mundial de Parapente Acrobático del 2006, fue realmente un formato nuevo donde se respiró adrenalina, tensión y, por supuesto, diversión entre los pilotos y el público asistente.
A pesar de no haber sido una competición respaldada por la Federación Aérea Internacional, ya que la intención era romper con los moldes y plantear algo nuevo, sin duda en opinión de la mayoría de los pilotos ha sido el evento más CAÑERO de los últimos años.
El formato, totalmente innovador, se planteó a modo de batallas 1 vs 1, habiendo un resultado en el mismo aterrizaje que marcaba un vencedor y un perdedor – a través de 3 jueces más un aplausómetro para el público que generalmente apoyaba al rival que mejor aterrizaje hubiera marcado. No hubo hueco para “gallinas” volando recto a la balsa, los giros de la muerte fueron vistosos y radicales.
El modelo fue sencillo, 16 pilotos invitados por la Organización, que se dividían en 4 grupos de 4 pilotos cada uno, como en un mundial de fútbol. Cada uno de los pilotos de cada grupo debía tener una batalla con cada uno de sus compañeros de grupo (3 en total), de esta pequeña liguilla salían 2 clasificados por grupo, el 1º y el 2º, empezando aquí las eliminatorias puras: cuartos de final (no hubo octavos pues comenzaron 16 pilotos y no 32 como en un mundial de fútbol), semifinal, pequeña final (3er y 4º puesto) y gran final.
Las mangas a modo de batallas se llevaban a cabo volando los dos pilotos enfrentados al mismo tiempo, teniendo 3 maniobras impuestas por los jueces que eran las mismas para ambos, más dos maniobras finales libres donde cada piloto podía mostrar su mejor estilo. Una vez finalizadas las maniobras los pilotos compartían una misma balsa así que cada uno tenía un lado de ella para marcar su aterrizaje y entrar dándolo todo, ya que el público no exigía menos que eso si querías su favor.
A su vez, se contaba con una pantalla gigante en el aterrizaje, con conexión en directo con las cámaras del despegue, donde se veía la preparación de los pilotos y se hacía una divertida entrevista entre los dos pilotos que se iban a enfrentar a continuación, involucrando así aun más al público.
En mi caso pasé las eliminatoria primero de grupo tras ganar mis 3 batallas, asimismo gane mi batalla de cuartos de final ante mi amigo de Bulgaria, Veso Ovcharov, pero en semifinales me tocó con mi compadre Hernán Pitocco y, tras marcar ambos un vuelo muy igualado, él entró en balsa con un magnifico giro de la muerte y yo quedé en el agua a apenas 1 metro de ella tras un giro mal calculado. El público no tuvo escrúpulos, jejeje, y Pitocco pasó a la final ante Baptiste Rousset, un piloto francés que vuela una Sol Supersonic y que también ganó en su semifinal a Félix Rodriguez, con quien yo me encontré para decidir el 3er y 4º puesto. La final la ganó Pitocco y la pequeña final la gané yo.
Las sensaciones han sido tan buenas que nos hemos dado cuenta que hay que cambiar el formato de las Copas del Mundo, hay que reinventar el deporte para hacerlo más vistoso y crear un show que atraiga a más público para que los sponsors se vuelquen con nosotros y podamos sacar adelante este deporte que tanto amamos”.
Horacio Llorens. (Fotos: Stefan Iliev)
Resultados:
1º Hernán Pitocco – ARG, Sol Supersonic (2000 francos suizos)
2º Baptiste Rousset – FRA, Sol Supersonic (1500 francos suizos)
3º Horacio Llorens – ESP, RR Radix (1000 francos suizos)
4º Felix Rodríguez – ESP, Ozone FLX.3
*Video: Hernán Pitocco en la penúltima manga contra Horacio.
+Info: http://www.acroshow.ch
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